Cómo sacar rendimiento al colchón de imprevistos

El colchón de imprevistos (gastos, de seguridad…) es imprescindible ya no solo para la inversión en bolsa, sino para las finanzas personales y la economía doméstica. Disponer de una cantidad de dinero que pueda cubrir nuestros gastos mensuales en caso de quedarnos sin ningún tipo de ingreso, da un tranquilidad enorme. No está pagado con dinero.

Una de las cuestiones que más se plantean en la comunidad es dónde tener ese dinero. Suelen ser sumas importantes (deben cubrir nuestros gastos mensuales de varios meses). Por lo que, una vez que descubres este mundo y te das cuenta que el dinero en el banco lo único que hace es perder valor, es habitual buscar alternativas para dicha cantidad.

Cabe recordar que el colchón debe ser de acceso inmediato. Se suele necesitar cuando sufrimos un imprevisto de un día para otro. No es algo que podamos predecir, porque en ese caso, no necesitaríamos colchón (sabiendo cuándo nos va a pasar y el importe, siempre nos podemos preparar). Por tanto, siempre se aconseja tenerlo en renta fija. Es decir, en nuestra cuenta corriente del banco para poder acceder a él al momento en caso de necesitarlo.

Sin embargo, con una inflación entorno al 2% (2018) y los tipos de interés por los suelos, nuestro colchón pierde valor día a día.




Opciones

La más normal es una cuenta remunerada, que es donde prácticamente todos lo tenemos. Pero claro, dando apenas un 0,3% de interés, es normal buscar alternativas.

Muchos se preguntan si sería viable meterlo en un depósito a plazo fijo a X meses (3, 6, 9 o 12). «No superaremos la inflación, pero al menos no perderá tanto valor como tenerlo en la cuenta bancaria» – argumentan muchos.

Esto, muy probablemente, sería un error. Y lo sería porque no cumple con la máxima de «acceso inmediato». En este caso, no podríamos recuperar nuestro dinero hasta el vencimiento del plazo fijo o si lo hacemos seremos penalizados con una cantidad. Es decir, recibiríamos menos dinero del que aportamos, que es justo lo contrario a lo que buscábamos. No parece, por tanto, una opción muy viable.

Otras opiniones son de invertirlo en bolsa para vender cuando sea necesario (si es que lo es). Esto es, literalmente, jugar a la bolsa. Ya que hay muchas posibilidades de que el momento en el que necesitemos vender para acometer el imprevisto no sea el mejor para hacerlo. Las acciones elegidas para «gastar» nuestro colchón han podido bajar desde que lo hicimos, con lo cual obtendremos menos dinero del que teníamos al principio. Cierto es que podrían haber subido, pero esto no nos lo garantiza nadie. Por eso estaríamos jugando a la bolsa y no invirtiendo en bolsa.

Vender PUTs a largo plazo

Tras darle unas cuantas vueltas, nosotros creemos haber dado con una opción interesante para sacar una rentabilidad extra al colchón. Eso sí, avisamos ya de que no existe una fórmula mágica y que todas las opciones tienen sus ventajas y por supuesto inconvenientes. Esto es como los brokers, no existe la opción perfecta, solo aquella que mejor se adapta a cada uno.

La idea, resumiendo, sería vender PUTs muy out of the money a largo plazo (vencimientos superiores a los 6 meses) en empresas que no nos importaría tener en cartera. Con el objetivo de cobrar la prima. Y que dicha prima nos permita, como mínimo, superar la inflación para no perder poder adquisitivo.

Además, tendríamos un plan definido en caso de que nos ejercitaran y tengamos que comprar para no destruir nuestro colchón que tanto nos ha costado formar. Hay que estar preparado para todo lo que pueda pasar.

Consideraciones

Como ya sabéis, somos muy cuadriculados en cuanto a las finanzas se refiere. Nos gusta pensar bien el plan, trazarlo y no salirnos del mismo. Este caso no iba a ser diferente, por tanto, trazaremos unas pautas a seguir:

  • Interactive Brokers, en su cuenta Margin, te permite apalancarte (te presta dinero para poder operar con él por el que pagas un interés anual muy bajo hasta que lo devuelves). No nos gusta apalancarnos como tal, pero este caso es diferente. Es decir, nosotros sí tendríamos el dinero para afrontar el pago de la PUT en caso de ejercernos (el del colchón). Por tanto no estaríamos usando dinero que no tenemos y que ya veremos cuándo lo devolvemos. No. Estaríamos comprando en IB mientras esperamos a que la transferencia llegue al broker (1 hora en horario laboral, al siguiente día si son más de las 16-17 horas).
  • Venderíamos PUTs solo en aquellas empresas que llevamos en cartera o tenemos en radar. Nunca sobre empresas que no queramos tener. La razón de esta es obvia. Si nos ejercitan, tendremos que comprar la empresa. Por tanto, mejor que sea una que queremos tener.
  • Venderíamos PUTs muy out of the money. Es decir, muy alejada del precio actual. Al ser un vencimiento tan lejano, sigue habiendo riesgo. No sabemos lo que hará la acción mañana, como para saber cómo estará en 12 meses…
  • El dinero nunca estará en Interactive Brokers. Seguirá estando en nuestra cuenta bancaria. De este modo, el acceso al mismo seguirá siendo inmediato en caso de necesidad. Solo pasará al broker si nos han ejercitado o si los días previos a vencimiento vemos claro que tendremos que comprar (como pasó con Vodafone).
  • Esta no la hemos pensado bien, pero probablemente nunca «arriesgaremos» más de la mitad del colchón. Seguramente, con vender PUTs solo con la mitad del colchón, ya sacaríamos un rendimiento superior a la inflación para todo el colchón. Habrá que ir mirándolo sobre la marcha.



¿Qué hacer en caso de que nos ejerciten?

Si llegado vencimiento tenemos que comprar se nos abren varias opciones:

Aparcar la inversión

Destinaríamos a reponer el colchón todo el dinero que normalmente dedicamos a la inversión. Dejando de invertir los meses que hagan falta hasta cubrir lo gastado. Es decir, si, por ejemplo, nos ejercen una PUT 60 sobre Bayer, estaremos obligados a poner 6.000€. En este caso, el dinero mensual destinado a la inversión iría directamente al colchón hasta reponer esos 6.000€. Ya sean 3, 5 o 8 meses. Los que hagan falta.

Considerarlo compra mensual

Si el importe a aportar por la ejecución de la PUT no es muy grande, lo consideraremos como compra mensual. El mercado habrá elegido por nosotros. Por ejemplo, si vendemos una PUT cuyo gasto en caso de ejercer nos supondría lo destinado a la compra mensual, ninguna acción extra es requerida. Se paga ese dinero y damos por satisfecha la compra mensual.

Vender parte de la posición

Este caso es el más complejo y no se puede generalizar, ya que depende de cada caso. Aquí tenemos varias opciones:

  • Fiscalidad ventajosa: Habría que mirar si las primeras compradas fueron más caras o más baratas. Si tenemos pérdidas o ganancias que compensar. Si tenemos que cumplir con la compra semestral obligatoria de ING…
  • Cantidad máxima por empresa: Si nos hemos pasado de la cantidad máxima a invertir en esa empresa para esa fase de cartera. En cuyo caso, y dependiendo de la cantidad, probablemente nos compense vender parte de la posición para minimizar el golpe.
  • Necesidad de reponer el colchón lo antes posible: podría pasar que se nos avecine algún gasto fuera de lo normal poco después del vencimiento de una PUT (vacaciones, por ejemplo). Si vendemos una PUT a 9 meses, es más que probable que nuestra situación cambie en ese periodo de tiempo. Por lo que si necesitamos ahorrar con más fuerza para afrontar un gasto planificado, es probable que decidamos vender para cubrirnos las espaldas.

Como decimos, conforme se acerque el vencimiento de la PUT, tendremos más información para saber qué hacer en cada caso.

No se trata de hacer dinero

No se trata de hacer dinero extra. Se trata de sacar una rentabilidad extra como si de un plazo fijo se tratara. De superar la inflación. De evitar que nuestro patrimonio pierda valor por no tenerlo puesto a trabajar.

Por tanto, hay que tener la cabeza fría y combatir la codicia. Pecar de precavidos aunque eso suponga ingresar menos. No dejarnos llevar por una rentabilidad mayor o vencimiento más corto. Una vez más, la parte psicológica será fundamental. Tendremos que aprender a no confundir esta práctica con las operaciones normales y corrientes.

Despedida

Creemos que la estrategia que hemos diseñado puede ser muy interesante para sacar un rendimiento extra a nuestro colchón. Tener tanto dinero parado es una pena y cuesta asimilarlo. Pero también hay que ser responsables y tener muy claro que el colchón es para lo que es.

¿Qué os parece? ¿Lo habíais pensado alguna vez? ¿Creéis que podría funcionar? ¿Qué peros le veis? ¿Nos estamos flipando un poco?

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Poco a Poco…

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