Un comienzo más complicado de lo esperado – Parte 1

Llevamos ya algo más de 2 meses en nuestra nueva ciudad y la adaptación está siendo, cuanto menos, dificultosa.

Por todos es sabido que los nuevos comienzos siempre son difíciles, pero si además le unes varios factores como un cambio de país, a una cierta edad y empezando a salir de una pandemia mundial, pues la cosa se complica. Qué duda cabe.

Nosotros llegamos un Sábado soleado de Junio con la ilusión de un niño pequeño. Volábamos en business, cargados de maletas, nos recogían en el aeropuerto y nos llevaban a un apartamento en una zona céntrica de Londres en el que podríamos pasar hasta 6 semanas mientras encontrábamos nuestro propio hogar. Todo ello pagado por la empresa. Estamos de acuerdo, con estas condiciones, empezar de cero en otro país es mucho más sencillo.

Y lo sabemos de buena tinta. Sin ir más lejos, yo mismo, me fui con toda mi vida en una sola maleta a Frankfurt sin conocer ni una sola palabra del idioma a pasar unas cuantas semanas en un hostel compartiendo habitación con otras 7 personas para trabajar en Nintendo. Duré 4 meses en aquella ciudad cubierta de nieve, pero la experiencia nadie me la quita. Por eso soy muy consciente de que, en este caso, somos unos privilegiados.

Es innato en el ser humano pensar que como la historia ha empezado muy bien, el nudo sería un camino de rosas. Y nada más lejos de la realidad.

Empezamos pasando los 10 días de cuarentena, sin poder pisar la calle, en la mejor semana del año en cuanto a clima se refiere. Sheila hasta pudo coger algo de color en el balcón del apartamento. La cuarentena era historia y el primer día en que éramos libres, el buen tiempo continuó. Pero duró eso, un día. No nos mudamos a Londres por el clima, claro está, pero si a la ilusión que traes de una nueva vida le puedes unir un buen tiempo para visitar tu nueva ciudad, pues miel sobre hojuelas.

Sin embargo, las cosas empiezan pronto a torcerse.

Un comienzo más complicado

Compra en casa

Durante la cuarentena obligatoria hemos subsistido como hemos podido. Pero una vez libres, decidimos hacer nuestra primera compra «grande» online. Decidimos registrarnos en la web para hacerla y nos pide un número de teléfono. Hasta ahí todo normal si no fuera porque el campo es obligatorio y solo te deja meter un número UK. El cual aún no tenemos.

Como el hermano de Sheila lleva unos años viviendo aquí, le preguntamos si le importa que pongamos el suyo para poder registrarnos, total, no creemos que necesiten llamarnos para nada. Pobres ilusos…

Realizamos la compra, elegimos día y hora de entrega y nos sentamos a esperar. El día de la entrega a la hora marcada, nos llega un mail diciéndonos que el repartidor ha estado llamando al timbre, y allí no había nadie, que reprogramemos la entrega. ¿Cómo? No hemos salido de casa en todo el día…

Hay un número de teléfono al que llamamos desde nuestro número español pese a que nos va a costar un ojo de la cara, pero oye, la alternativa es peor: morir de hambre. La chica que nos atiende es super amable y le explicamos la situación. Dice que llamará al repartidor a ver si puede volver a pasar hoy y nos pone en espera. Tras unos minutos de música más o menos aceptable, nos dice que en una media hora viene ya que sigue por la zona. Menos mal, nuestra cena dependía de ese reparto.

Mientras tanto, Sheila habla con su hermano por WhatsApp. Dice que, efectivamente, le ha llamado alguien para un pedido pero como ellos no han pedido nada, le ha dicho que se ha equivocado jajajaja. El pobre no se había acordado que pusimos su número y nosotros tampoco se lo recordamos por si le llamaban.

A los 25 minutos bajamos a la puerta del recinto para asegurarnos que el repartidor nos encuentra (vaya compra en casa más rara…). Tras 10 minutos, aparece el camión de reparto. Al menos no moriremos de hambre la segunda semana.

Número de teléfono

Aquí comienzan los baches. En este caso, tenemos que decir que un poco por culpa nuestra.

Lo primero era hacerse con un número UK para poder hacer llamadas y concertar visitas a pisos (entre otras cosas). Entendimos (mal) que debíamos ir a una tienda física a por una tarjeta SIM, por lo que esperamos a terminar la cuarentena obligatoria de 10 días para hacernos con una. Nuestra sorpresa fue que puedes solicitar una tarjeta SIM online y te la mandan a casa. Ya habíamos perdido unos valiosos días.

En cualquier caso, elegimos operador y solicitamos la tarjeta. Dicen que en 2 días laborables la tenemos en casa. La solicitamos un Sábado, así que calculamos que para el Martes-Miércoles, la tendríamos. Sin embargo, empiezan los problemas. Ha pasado casi una semana y la tarjeta no ha llegado. Desde la atención al cliente nos dicen que puede tardar algunos días más, que si pasados unos 3-4 días más no ha llegado, solicitemos otra. No esperamos y solicitamos otra (es gratis) del tirón.

La tarjeta sigue sin llegar pasados unos días y volvemos a contactar con ellos. Preguntamos si no hay ninguna tienda física a la que podamos ir a recoger la SIM. Nos dicen que en cualquier tienda Vodafone nos pueden dar una. Así que allá que va Sheila en busca de la tarjeta perdida.

En la primera tienda que pisa le dicen que no tienen ni idea de lo que le estamos contando. Que ellos no nos pueden dar ninguna tarjeta SIM de esa compañía de la que hablamos. Y que mucho menos gratis, que de tenerlas, nos la tendrían que cobrar. Volvemos a contactar con la compañía y nos dicen que es muy raro lo que nos dicen en Vodafone, ya que VOXI (así se llama la empresa) es parte de Vodafone (algo así como O2 y Movistar), que vayamos a otra.

Sheila no tiene más remedio que ir a otra tienda a probar suerte. Allá que va la pobre. En esta segunda tienda le dicen que sí que tienen tarjetas SIM de VOXI, pero que tiene que pagar lo que sería el primer mes. Ningún problema, vamos a pagar igual. Se hace con ella y por fin tenemos número.

Pero no todo iba a ser tan fácil. La tarjeta viene sin PIN ni PUK. Nosotros queremos ponerle un PIN y por supuesto saber el PUK por si acaso. Contactamos con ellos (todo lo hacen por redes sociales) nos dicen que el PIN es el que le hemos dicho en la tienda al comprar la SIM. Lo probamos y nada. Nos dicen que volvamos a probar y la SIM se bloquea. Genial, ahora necesitamos el PUK. 2 días después (son extremadamente lentos en contestar), podemos desbloquear la SIM y ponerle un PIN. Ya vamos unos 12 días tarde.

Cuenta de Gibraltar

Como no queríamos estar «incomunicados» al mudarnos a Londres, no hemos dado de baja Internet en España para poder seguir usando los números españoles y poder llamar a casa o por si tenemos que llamar para algún trámite mientras nos hacíamos con unos números ingleses (como el tema de la compra online). Además, lo necesitamos para poder acceder a nuestra cuenta de Gibraltar, donde tenemos los billets.

Podemos acceder a ella de manera 100% online, pero para poder loguearte necesitas recibir un SMS (¡prehistoria!) con un código. Evidentemente, tenemos puesto nuestro número español, por lo que si queremos seguir accediendo en el futuro y poder cancelar el internet español, tenemos que cambiar el número de teléfono de acceso.

Como ya tenemos números UK, contactamos con el banco para pedirles que cambien el teléfono en el que recibimos los sms con el código de acceso y nos responden con una pregunta un tanto extraña. Nos dicen que si la mudanza a Reino Unido es definitiva o solo temporal. Les decimos que definitiva y nos responden diciendo que sus políticas no les permiten tener clientes que no vivan o trabajen en Gibraltar, que por favor les digamos a qué cuenta queremos traspasar todo nuestro dinero porque tienen que cerrarla. 😱😱

Solo esperamos que nos den unos días, porque ni siquiera tenemos cuenta bancaria alternativa. Habrá que ponerse las pilas con esto también.

Búsqueda de casa

Esto ha sido un dolor de muelas. De los grandes. Puedes leer todo el proceso en esta entrada.

Internet en casa

Lo primero que hacemos en cuanto firmamos el contrato del piso es contratar Internet. No sabemos cuánto tardarán en instalárnosla, pero la necesitamos antes de mudarnos para poder trabajar desde casa. Como ya teníamos rastreado el mercado y habíamos comprobado que teníamos cobertura, nada más firmar el contrato de alquiler, solicitamos el alta.

Además, nos hemos fijado que en el nuevo apartamento ya existe la instalación de la compañía, por lo que no tiene ni que venir un técnico, solo nos mandan el router. A los dos días lo tenemos en la garita del conserje, lo conectamos y le hacemos saber a la compañía telefónica que ya está enchufado. Dan de alta el servicio y a la hora o así, ya tenemos internet en nuestra casa.

Este ha ido como la seda. Ni un solo problema. Quién podría imaginarlo tratándose de empresas de telecomunicaciones…

Por último domiciliamos el pago en la cuenta de Gibraltar, que es la única que tenemos activa por el momento. Ya tendremos tiempo de cambiar la domiciliación cuando abramos una cuenta en un banco de aquí, que es nuestro siguiente objetivo.

Cuenta bancaria

Como muchos ya sabréis, yo he trabajado 5 años en Gibraltar y por tanto tengo una cuenta bancaria en un banco de allí. Todo el mundo sabe que Gibraltar es parte del Reino Unido. Pero lo que muy poca gente sabe es que lo es cuando y para lo que a ellos les interesa.

Así las cosas, la tarjeta de mi banco en Reino Unido unas veces funciona y otras no. En algunos sitios la puedes usar, pero en otros no. Primer problemilla, fácilmente solucionable tirando de Revolut. Una nimiedad como tener que llevar 2 tarjetas en el bolsillo no nos va a quitar a nosotros la ilusión. Aún así decidimos intentar abrir una cuenta en un banco de aquí por lo que pueda pasar.

Con el tema del Covid (desconocemos cómo era antes) se pueden abrir las cuentas online. O al menos hacer gran parte del trámite. Todas te piden dos documentos: un documento de identidad (Pasaporte, carné de conducir, DNI…) y una prueba de domicilio para saber dónde vives. Este segundo es algo más complicado, especialmente si acabas de llegar, ya que te suelen exigir una factura, un contrato de internet, algún cobro que hayas recibido del gobierno (desempleo, ayuda…)…cosas así. Algo que no es fácil de obtener si eres un recién llegado al país.

Como ya tenemos Internet, tenemos el contrato en el correo y él pone nuestra dirección, perfecto. No debería haber ningún problema.

Iniciamos el proceso de registro. Vamos metiendo todos los datos que nos piden y llegamos a la parte en la que hay que adjuntar los documentos que mencionábamos más arriba. Se abre la típica app para escanear un documento y ya te puedes tirar 5 días, que nunca lo reconocerá. Increíble lo mala que es. No hay manera de poder escanearlo. Ni al derecho, ni al revés, con más luz, con menos luz…Nada.

Tras tropecientos intentos, decidimos abandonar y nos saltamos el paso de adjuntar documentos. Terminamos el proceso y, lógicamente, nos dice que vayamos a una oficina cualquiera a terminar el registro llevando los documentos. Ningún problema. Miramos la más cercana e iremos mañana a primera hora.

Nos presentamos en la oficina 5 minutos antes de que abran (mentalidad española) y no hay ni el tato jejeje. Mejor, seremos los primeros y podremos hacer el trámite bastante rápido. Abren, entramos, le decimos a lo que venimos y nos hacen pasar a una zona con sofás mientras viene el chico que se encarga de ello.

Comprueba los datos en una tablet, mira el pasaporte y le enseño el contrato de Internet. Primer problema. Me dice que es válido pero que lo necesita impreso (¿en serio?). Le digo que si no se lo puedo mandar a algún correo y que lo impriman ellos. Me dice que no. Lo curioso es que dice que «aunque yo le haré una foto, lo necesito impreso». En fin, siglo 21 y tal…

Sheila se ofrece a ir a algún sitio que haya cerca a imprimir la hojita. Tras casi una hora dando vueltas, me llama y me dice que no ha sido capaz de imprimirlo, que ha ido a varios sitios y, o están cerrados, o no imprimen (pese a que Google dice que sí 🤷‍♂️). Le digo que no se preocupe y que vuelva, que ya buscaremos una solución. Le digo al chico que en un rato volvemos y volvemos a casa que justo detrás tenemos un sitio para imprimir al que ya hemos ido antes y por tanto conocemos.

Una hora y algo después, me vuelvo a presentar, esta vez yo solo, en el banco con el papel firmado. Esta vez me atiende otro hombre y le explico lo ocurrido. Mira el papel y empieza a poner caras (malo). Me dice que ese documento no es válido. Yo, que hasta ahora estaba bastante molesto pero contenido, empiezo a calentarme:

  • «¿Cómo que no vale? Tu compañero me ha dicho que sí, que solo lo necesitaba impreso»
  • «Pues ha debido haber un error»
  • «¿Error? ¿Por qué no vale?»
  • «Por que tiene que ser un contrato de un teléfono fijo, y este contrato es solo de Fibra»
  • «¿Perdona? ¿Y por qué tu compañero me ha dicho que sí vale? ¿Dónde está?»

Aparece el chico de antes y empiezan a hablar. El segundo individuo le dice que no es válido porque no tiene un número de teléfono fijo asociado y el otro asiente. Se disculpa y me dice que no. Por dentro me los quiero cargar a los dos. Hemos estado 2 horas buscando un sitio para imprimir un documento en pleno siglo 21 y tras conseguirlo y pagarlo a precio de oro (3 libras por una carilla en blanco y negro) me dicen que no vale.

Pese a mi enfado monumental, les pregunto qué otros documentos valen. Me enumera una lista y uno de ellos es una carta firmada por mi empresa que confirme mi dirección.

  • «¿Os vale con la nómina? En ella aparece mi dirección»
  • «No, eso no vale»
  • «¿En serio? ¿Me estás diciendo que no te vale un documento oficial como es una nómina pero sí una carta firmada por mi empresa en la que yo podría decirles que pusieran cualquier dirección que ellos la van a poner sin preguntar?»
  • «Lo siento»

Buah, esto sí que me cabrea. No entiendo nada. Les digo, de manera muy enfadada que me han hecho perder el tiempo y que cancelen la cuenta, no la voy a abrir con ellos. La abriré en otro banco. Y salgo de la oficina cagándome en todo.

Despedida

Hasta aquí esta primera entrada contando un poco nuestras primeras peripecias por la capital inglesa. Íbamos a sacar una sola entrada pero siempre nos pasa lo mismo. Empezamos a escribir y tenemos que separar para evitar que sea un tocho (todavía más) infumable.

En la segunda y última entrega os seguiremos contando nuestra aventura con el banco y si finalmente pudimos abrir una cuenta o no, además de un contratiempo inesperado y la mudanza de nuestras cosas desde España, entre otros baches.

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Poco a Poco…

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abc y dahorrainvierteNataliajuan carlosInvirtiendo Poco a Poco Comentaristas Recientes
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abc y d
abc y d

que curioso … vivo en Mallorca y trabajo en una oficina, y por supuesto, lidiando con británicos (entre otros) a diario. No es raro el día que te sueltan que en UK todo es más fácil … o que en UK se hace de tal manera … generalmente relacionado a aspectos administrativos o trámites, y que todo se arregla con 2 clicks. Por lo que me ha hecho mucha «gracia» o más bien me ha dado rabia, las trabas que os han surgido. En éste y el artículo anterior. Me recuerda en Berlin, la cantidad de papel y burocracia es… Leer más »

ahorrainvierte
ahorrainvierte

Que difícil vuestros inicios chicos, os quiero dar mucho ánimo.

Sobre el tema de cuentas sé que estáis bien informados pero si tenéis alguna duda yo tengo algún articulo sobre el tema y lo controlo un poco, si os puedo orientar de alguna manera me decís.

Suerte y os seguiremos la pista!

Natalia
Natalia

Lo mismo pasa en todos los países. A mí me pasó lo mismo en Francia, igual que a otros compañeros. Para abrir una cuenta bancaria te piden una factura de un teléfono fijo / luz / gas etc. y para dar de alta de un contrato te piden una cuenta francesa (no siempre, a veces se puede utilizar la cuenta española) y muchas veces te pien un número de móvil francés. Antes o después siempre lo consigues, pero logística siempre es un rollo. También me perdieron un paquete, diciendo que no estaba en casa, 4 meses después no tengo ni… Leer más »

juan carlos
juan carlos

el cambio de cultura es complicado y eso que tenéis un buen trabajo de entrada y un ingles fluido ,de ahí mi miedo de mudarme a andorra o Gibraltar , saludos y espero que aquí no nos abandonéis saludos ipp

F12
F12

Mucho ánimo. Espero que ya os hayáis asentado del todo o casi. Vaya situaciones, me pongo nervioso yo sólo con leerlas.

Francisco_G
Francisco_G

Buenas, yo estuve en Londres de turimo hace un par de años y pedí desde giffgaff.co.uk una sim con 10 GBP a mi domicilio de España…y efectivamente, me llegó a la semana o así y me funcionó ok todo el viaje…Eso sí, estamos hablando de prepago con cobertura O2.

Diego
Diego

Buenos días, antes de nada quería agradecerles todas las aportaciones referentes a la inversión en bolsa que tienen en la web. Son de gran ayuda. Además, las distintas historias de su vida también están contadas de manera clara y ayudan a cualquiera que quiera dar el paso de marcharse fuera. A mí me entretienen un montón. Sin embargo, y desde el respeto me gustaría decirles (aunque ustedes ya lo sabrán), que en todos lados cuecen habas. La típica coletilla de «Esto es España» o «Qué desastre es España» a mí me duelen un poco y, en cierta manera, me parecen… Leer más »