Un acto de fe

Invertir a largo plazo buscando la rentabilidad por dividendo es algo muy sencillo que todo el mundo puede hacer, pero se necesita creer en lo que se hace, por lo que requiere también de un gran acto de fe.

Se debe seguir una serie de reglas básicas: ahorro, constancia, paciencia, tiempo, diversificación y… fe. Sobre todo fe.

No decimos esto de la fe a la ligera. Llevamos unos años con esta estrategia y nunca, ni una sola vez, nos hemos planteado que a lo mejor esto no funciona. Que es una quimera. Que no se puede conseguir la IF invirtiendo a largo plazo buscando los dividendos. Y eso que no será por obstáculos encontrados por el camino. Pero esto no se consigue sin creer en la estrategia, sin fe.

No nos referimos a obstáculos propios de la estrategia, que estos los conoces prácticamente todos al principio cuando estudias la teoría (te formas). Nos referimos a opiniones de la gente.



Aislarse del ruido

Al final, cuando te expones públicamente como nosotros lo hacemos, estás a merced de tus lectores/seguidores. Unos estarán a favor y otros estarán en contra.

No importa que de 100, 99 estén a favor (compartan la estrategia) y te demuestren su simpatía por lo que haces. Será esa única persona que no lo hace, la que más te marcará.

Por suerte, solo será durante un par de días o 3, pero le estarás dando vueltas a ese comentario en lugar de a cualquiera de los otros 99. ¡Eh, que son 99! ¡Qué es una barbaridad! Pues nada, no hay manera. Son esos comentarios los que ponen a prueba los cimientos de tu fe en la estrategia. El tenerlo muy claro es fundamental para evitar que esos cimientos se tambaleen. Y para poder tenerlo claro hay que aislarse del ruido, y no solo del que produce el mercado.

Camino largo pero recompensado

Últimamente estamos viendo en redes sociales demasiados comentarios en contra de esta estrategia. Por demasiados nos referimos a más de lo normal.

Al final, si te mueves en unos círculos concretos, encontrarás un 90% de comentarios a favor, por lo que los detractores de esta estrategia apenas los notas. Que los hay, y muchos. Pero se mueven en otros círculos salvo raras excepciones: aquellos a los que les va el masoquismo de algún tipo y se mueven por círculos que detestan o no les gusta ¯\_(ツ)_/¯.

Lo más sorprendente de todo es que los comentarios vienen de gente que no ha comprobado por experiencia propia si esto funciona o no. No es gente que lleve años practicando la estrategia y haya llegado a la conclusión de que no funciona. Que podría ser perfectamente, pero no es el caso. Además, nos llama mucho la atención la vehemencia con lo que lo hacen y sobre todo, la ligereza al hacerlo.

Nosotros, sin embargo, nos limitamos a seguir nuestro camino marcado. Intentando no desviarnos ni salirnos. Sin cruzar unas líneas rojas que para nosotros son sagradas. Intentando desmostrarlo con hechos día a día. Y el objetivo de este blog no es más que eso. Comprobar (y demostrar) que es posible alcanzar la IF contándolo paso a paso.

Lo que pasa es que, alcanzar el objetivo final, lleva su tiempo. Sin embargo, muchas pequeñas recompensas llegan muy pronto. Recompensas que además se van incrementando con el tiempo: controlas el gasto, tienes más fuentes de ingresos, tu salud económica mejora, duermes mejor por las noches, tomas mejores decisiones económicas, aprendes de un mundillo super importante para la vida, conoces gente, abres tu mente, lees…



Un acto de fe

El camino es muy lento y tedioso. Eso parece no dudarlo nadie. Por eso consideramos que en este tipo de estrategia, la fe es muy importante. Además, es curioso, porque conforme más avanzas en el camino más importante se convierte. Y eso que al principio es lo único que necesitas.

«Hay empresas que reparten beneficios con sus accionistas en forma de dividendo. Además, se puede vivir de ellos en un futuro sin tener que trabajar»…¿Cómo te lanzas a esta aventura si no es cargado de fe? Lees en unos cuantos sitios que esto funciona, que es real pero muy poca gente habla de ello…¿por qué? Acto de fe. Si esto funcionara de verdad…¿no habría más gente haciéndolo? ¿No lo haría todo el mundo? Acto de fe. De ser verdad…¿por qué no lo enseñan en el colegio? ¿Por qué no aparece en las noticias? Acto de fe.

Y salvo que tengas mucha fe, no te lanzas a dar el paso. Hablamos de coger tus ahorros que tanto te han costado generar para invertirlos en bolsa. ¡En bolsa! ¡El casino! ¡El demonio! Una vez más, un acto de fe.

Además, lees que esto es a largo plazo, que nada de unos meses. Ni tan siquiera unos años. Que al menos 15-20 años siendo constante y aportando periódicamente. ¿Perdona? Si esto no es un acto de fe, que venga Dios y lo vea (anda, qué curioso jejeje).

Fe y psicología

Para colmo, cuando estás super convencido y has empezado a dar los pasos correctos: formación, ahorro, elección de broker, selección de empresas, diversificación… y empiezas a ver los primeros resultados, lees opiniones contrarias al respecto: «la empresa te coge 20€ de tu cartera y te los entrega como dividendo», «es como invitarte a cenar con tu propio dinero», «para la banda de la IF: no vais a conseguirla a menos que tengáis 2 millones de euros»… Lo que decíamos antes. 3 comentarios contrarios a la estrategia suenan mucho más y mucho más alto que 200 a favor.

Cualquier persona que tenga la más mínima duda de esta estrategia se puede plantear abandonarla en mitad del camino por leer algo así. Por eso hay que tener una fe inquebrantable y una psicología muy fuerte. En estos casos, cuando nuestra fe flaquea, a nosotros nos viene muy bien un ejercicio bastante sencillo:

  • Coge los dividendos cobrados hasta la fecha por tu cartera (los del año en curso).
  • Haz los cálculos de cuánto capital necesitarías tener en los siguientes productos para ingresar lo mismo que con los dividendos:
    • Cuenta remunerada al 0,5%
    • Depósito a medio/largo plazo al 1%
    • Depósito a medio/largo plazo al 2%

Compara dichos resultados con lo que has aportado a tu cartera y sonríe. Las alternativas no son mejores. Más bien todo lo contrario.

Y sí, se podrán hacer las cosas mucho mejor, por supuesto, como en todo en la vida. Pero lo importante es tomar tus propias decisiones estando convencido de ellas y no porque has leído una opinión o «fulanito de copas» la recomienda/ha vendido. Esto, sin ninguna duda, es fundamental para fortalecer la fe en la estrategia. Es la clave. Sin esto, es muy posible que decidas abandonar el barco al primer contratiempo, por pequeño que sea. Y créenos que los habrá. Muchos. Y eso sería una pena.



Despedida

Diversificación, paciencia, ahorro, constancia…todas estas características son repetidas hasta la saciedad cuando preguntas/te interesas por este tipo de estrategia. Lo que nadie dice es que se necesita también un alto componente de fe. De creer en la estrategia. En algo que no ves. En algo cuyos resultados no verás hasta dentro un tiempo considerable.

Pero tranquilos, no hace falta ser tan creyente. Solo lo suficiente como para ver los primeros brotes verdes. En ese momento, parte de la fe se va transformando en realidad. En hechos.

Empiezas a ver que funciona. Haces balance y te das cuenta que tu vida ha mejorado bastante en muchos aspectos desde que comenzaste y que solo puede ir a mejor. Y eso es gracias a que creíste en algo que no podrás tocar hasta dentro de muchos años. Gracias a la fe en la estrategia.

Y vosotros…¿Estáis de acuerdo con nuestro planteamiento? ¿Creéis que es necesario creer en la estrategia? ¿Habéis dudado alguna vez de la misma? ¿Sucumbisteis? ¿Cómo lograsteis superarlo?

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Poco a Poco…

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