Historia de una pandemia según Ilde – Parte 3

Tercera entrega de esta saga de relatos en la que os contamos por qué hemos estado tan despegados de la bolsa estos meses desde que nos mudamos a Málaga. Y la cosa se está poniendo bien calentita jejeje. Sin embargo, lo mejor (o bueno, peor), aún está por llegar.

¡Aprovecha las mejores ofertas del BLACK FRIDAY!

Si te acabas de incorporar, échale un vistazo a las entregas anteriores: primera y segunda, para saber de dónde venimos.

historia de una pandemia 3

Sin más dilación, os dejamos con Historia de una pandemia 3 según Ilde.

En anteriores episodios de Historia de una pandemia:

  • Me dan un ascenso en mi primer día de trabajo.
  • La empresa para la que empiezo a trabajar es un absoluto caos.
  • Tensiones, peleas internas, envidias, chulería…
  • Echan a la jefa de la oficina de Málaga al mes de incorporarme.
  • Me fastidian el día de tenis.
  • Descubro el poder que 2 simples empleados tienen en una empresa con dos oficinas.
  • Me despiden al mes de empezar.

…»De camino a casa llamo a Sheila que está en el gimnasio. Me devuelve la llamada justo cuando estoy entrando por la puerta del portal y le digo que estoy en casa. «Me han despedido»

Un plato del peor gusto

No has hecho nada, no ha sido culpa tuya, pero no puedes evitar darle vueltas a la cabeza. Miles de preguntas pasan por tu cabeza a una velocidad increíble. Si nunca te han despedido por sorpresa es una sensación indescriptible. Por mucho que intenten explicártelo jamás podrán contar con palabras esas sensaciones. Es una mezcla de un mal sueño con incredulidad.

Además, si ese despido viene de forma improcedente o inesperada, las malas sensaciones se amplifican. Porque si llevas un tiempo mal con la empresa, odiando tu trabajo, haciendo lo mínimo para cumplir el expediente…aunque te despidan de manera improcedente, tu cabeza reacciona algo mejor, ya que estás «preparado» para dejar la empresa. Pero recién llegado a un sitio, habiendo dejado atrás una muy buena vida de varios años por perseguir un sueño, es un palo aún mayor. Y mientras menos joven seas, peor.

Y no tiene nada que ver con la vergüenza que puedas pasar por ser despedido, no. De esto se encarga la empresa haciéndolo todo muy discreto. Es más, esa sensación no la tuve. Fue más una sensación de rabia e incredulidad. No tenía (ni tengo) nada por lo que avergonzarme. Estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado. No hice nada para «ganarme» ese despido. Son cosas que pasan.

En una fracción de segundo tu vida cambia de manera radical. Dejas de tener rutinas, dejas de tener ingresos, no sabes qué vas a hacer mañana, no sabes qué pasará con esos planes a medio plazo que te habías marcado…Y muchas otras implicaciones que vas descubriendo con el paso de los días.

Pero de nada sirve perder el tiempo en lamentarse.

Opinión personal sobre esta empresa

Antes de continuar, me gustaría hacer un inciso sobre la empresa para la que he trabajado apenas un mes.

En el poco tiempo que he estado, he visto muchas cosas. Creo que Pepa hizo un buen trabajo por un lado. Según tengo entendido se le contrató para cambiar al equipo a Agile y yo, que tengo muchos años de experiencia en Agile, vi que la gran mayoría de los pasos que hay que dar para trabajar en Agile se habían dado. Se notaba que esta mujer controlaba de ese tema.

Pero también vi que era una lucha contra los que han vivido super bien trabajando de una forma durante mucho tiempo y que no están dispuestos a cambiar tan fácilmente. Un cambio a Agile les suponía un cambio a la forma de vivir tan acomodada que tenían hasta ahora. Por eso estaban poniendo toda la resistencia que podían y más. Se les acababa el chollo. No al 100% pero sí muchos privilegios y comodidades que tenían trabajando de la manera antigua.

Un ejemplo claro: nadie quería estimar las tareas a realizar (algo fundamental en Agile) por miedo a ser despedidos si no cumplían con ellas. Esa es su versión oficial, claro. La realidad es que no querían dar estimaciones porque eso supondría compromiso a realizar las tareas a tiempo y, muy posiblemente, tener que hacer más durante un sprint (1 o 2 semanas de trabajo). Típica mentalidad en empresa española.

Cuando alguien ha trabajado un tiempo en Agile, sabe que las estimaciones son eso, estimaciones. Y que en desarrollo de software hay mil cosas que te pueden hacer retrasarte en una tarea. Así que eso nunca es motivo de despido porque lejos de ser una excepción, es una constante. Sin embargo, la mentalidad en empresa española es: lo terminaré cuando lo termine. Y si un día no me apetece hacer nada, no hago nada. Digo que estoy en ello y ya está, total, no va a pasar nada.

Yo, personalmente, entiendo la decisión que tomó la empresa con respecto a mi departamento. Si mi jefa era la única valedora y la única que apoyaba ese departamento, si ella está fuera, no tiene sentido seguir con la creación del mismo cuando solo hay 1 persona contratada (y otra apalabrada) y queda todo por hacer. Y menos aún con media oficina en contra. Yo eso lo entiendo perfectamente. Lo que no entiendo es que la empresa fuera reacia a intentar reubicarme en otro puesto.

Lo tenía sencillísimo porque, por suerte o por desgracia, (por desgracia sobre todo a la hora de buscar trabajo) soy muy versátil y he hecho un poco de muchas cosas y me podía haber ubicado en 2 o 3 puestos diferentes. Por mi parte no habría habido ningún problema. Es de sentido común. Entre quedarme sin trabajo o una bajada de sueldo o de puesto, mucho mejor lo segundo. Ya me encargo yo de buscar otra cosa si no me interesa lo que me dan, pero mientras estoy generando ingresos.

Además, me quedaban casi 5 meses de periodo de prueba. Siempre tienes tiempo de echarme más adelante si ves que no encajo, que no me adapto o que no rindo. Sin embargo tengo la sensación que la empresa quería borrar todo lo que tuviera que ver con esta mujer. Y me tocó. Sin comprar ni una papeleta conscientemente ni voluntariamente. Son cosas que pasan y ya está. No hay que darle más vueltas, aunque en semanas posteriores no lo puedas evitar pese a saberlo.

Por eso me hace mucha gracia cuando veo «talibanes» de su empresa. Gente que defiende la empresa a capa y espada como si fuera suya, sin tener ni idea que para la empresa son un número y cuando no le necesiten o quieran prescindir de él, ni siquiera se van a parar a pensar que ha defendido a la empresa como si fuera suya. Y cualquier situación maravillosa puede cambiar en cuestión de días sin que hayas hecho absolutamente nada para merecerlo…

El paro

Como decía, de nada sirve perder el tiempo en lamentarse. Y mucho menos cuando no está en tu mano. Hay que levantarse. Por supuesto es mucho más fácil decirlo que hacerlo.

Lo primero que hay que hacer es apuntarse al paro. No es gran cosa, pero al menos son ingresos que nos darán para vivir sin tener que tirar demasiado de ahorros. Tanto tiempo pagando impuestos debe servir para algo…¿no?

Llamo para pedir cita y me la dan para el Lunes 17 de Febrero. Me voy con todos los papeles necesarios y empiezan los problemas. Al haber trabajado casi 5 años en Gibraltar, tengo que rellenar un formulario especial para «traspasar» esa antigüedad y cotizaciones a España, pese a que he sido residente fiscal en España y he declarado hasta el último céntimo de mis ingresos en Gibraltar.

Es un acuerdo entre los países de Unión Europea (del que UK todavía forma parte). Es el famoso U1. España manda ese formulario junto con un montonazo de papeles (todas las nóminas de todo el tiempo que he cotizado allí, certificados de empresa de todos los años, contrato…) a la oficina de la seguridad social de Gibraltar para que éstos le digan lo que he pagado de seguridad social e impuestos.

La chica que me atiende me dice que puede tardar un tiempo en resolverse todo. «Unos meses» nos dice. ¿Pero unos meses, cuántos? ¿12? Preguntamos. «Hombre, esperemos que no tantos…». Estupendo… A esperar toca. Salimos del SEPE con la idea de que es mucho más probable que encuentre antes un trabajo a que este trámite se solucione. Mientras tanto, por supuesto, no veo ni un Euro de lo que me corresponde.

Nos olvidamos de esto y me centro en lo importante. Buscar trabajo en España. En Málaga para ser exactos.

Búsqueda de trabajo

Comienza esa odisea llamada buscar trabajo. Tecnoempleo, Infojobs, Linkedin y la mejor para mí: las webs de Careers de las empresas. Como empezar a lo loco sería un suicidio, lo primero de todo es hacerse una lista de empresas en Málaga en las que podría trabajar e ir viendo las ofertas que tienen de una en una y en orden.

La búsqueda empieza bien porque, para mi sorpresa, hay muchas más empresas de las que imaginaba. Bueno, no todo iba a ser malo, por fin una buena noticia. Empiezo a mirar una a una sus páginas de Careers (Trabaja con nosotros). Primer problema: la gran mayoría están desactualizadas, no tienen ofertas, o tienen pero no de lo mío. Pasamos al plan B, buscar el típico email al que puedes mandar tu CV sin más.

Consejo: si éste plan B no funciona, pasa al plan C. Vete a Linkedin, busca la página de la empresa (la gran mayoría tienen) y vete a Personas. Aquí te saldrá una lista de las personas que trabajan en esa empresa que tiene perfil en Linkedin, claro. Conecta con aquellas cuyo puesto de trabajo sea Recruiter, Talent Acquisition, Recursos Humanos o algo parecido. Cuando te acepten, les escribes un mensaje genérico diciendo que estás buscando trabajo de XXXX y que si tienen algo disponible que encaje con tu perfil.

Encuentro una empresa en Marbella que tiene buena pinta. Hacen marketing y desarrollo de videojuegos. Me citan para una entrevista. Voy y charlo con el dueño de la empresa. Me enseña las oficinas y me dice que le encanta mi perfil. Que le gusta tanto que no sabe muy bien en qué puesto encajarme porque tiene varios disponibles en los que podría hacerlo. Hablamos de dinero y mis pretensiones no parecen ser un obstáculo.

Me pregunta por qué estoy buscando trabajo y le cuento lo que me ha pasado. Curiosamente conoce muy bien mi ex-empresa porque ha estado trabajando con ellos hasta hace unos meses. No habla nada bien de ella: «me sorprende mucho que haga dinero con lo caótica que es», me dice. «Te ibas a aburrir mucho allí». Pero lo que más me sorprende es que me pregunta por Pepa (mi ex-jefa). Por lo visto ha mandado el CV y quería saber mi opinión sobre ella para ver si le hace una entrevista o no.

Termina la entrevista diciéndome: «Dame un par de días para pensar qué puesto darte y el Martes (25 de Febrero) te hago una oferta seguro porque me encanta tu perfil. Tú te la piensas y me dices qué te parece.».

Salgo super emocionado y con un subidón impresionante. Sheila me está esperando en el coche y lo comento con ella. Lo que menos me gusta es que tendría que coger el coche cada día, pero no está la cosa como para exigir. La empresa me gusta, lo que hacen también y me veo trabajando allí. Además, después del golpe moral que acabamos de recibir esto vienen como agua de Mayo.

No nos podemos creer que fuese a encontrar trabajo tan pronto.

Despedida

Hasta aquí esta tercera entrega de esta saga. Solo recordar que, temporalmente en la historia, estamos a finales de Febrero, apenas unas semanas antes de que el COVID-19 nos pase por encima como una apisonadora…

Si te ha gustado, por favor, puntúa el artículo con las estrellas de abajo y/o compártelo.

No te olvides de suscribirte al blog para no perderte nada de lo que publicamos. También puedes seguirnos en Twitter donde comentamos casi a diario. Sigue nuestra faceta más personal en Instagram.

Poco a Poco…

Suscribirme
Avísame de
guest
21 Comentarios
el más nuevo
el más antiguo el más votado
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios