Historia de una pandemia según Ilde – Parte 4

Seguimos con nuestra saga de relatos en la que os contamos por qué hemos estado tan despegados de la bolsa estos meses desde que nos mudamos a Málaga. Y lo hacemos con la cuarta entrega según Ilde.

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Si te acabas de incorporar, échale un vistazo a las entregas anteriores: primera, segunda y tercera para saber de dónde venimos.

historia de una pandemia 3

Sin más dilación, os dejamos con Historia de una pandemia 4 según Ilde.

En anteriores episodios de Historia de una pandemia:

  • Me dan un ascenso en mi primer día de trabajo.
  • La empresa para la que empiezo a trabajar es un absoluto caos.
  • Tensiones, peleas internas, envidias, chulería…
  • Echan a la jefa de la oficina de Málaga al mes de incorporarme.
  • Me fastidian el día de tenis.
  • Descubro el poder que 2 simples empleados tienen en una empresa con dos oficinas.
  • Me despiden al mes de empezar.
  • Solicito el paro pero como tengo que hacerlo a través del U1 me dicen que pueden pasar meses hasta cobrar algo.
  • Comienzo a buscar trabajo en Málaga.
  • Hago una entrevista para una empresa de Marbella donde me dicen que me harán una oferta sí o sí el próximo martes.

…»Termina la entrevista diciéndome: «Dame un par de días para pensar qué puesto darte y el Martes (25 de Febrero) te hago una oferta seguro porque me encanta tu perfil. Tú te la piensas y me dices qué te parece.».

No nos podemos creer que fuese a encontrar trabajo tan pronto

Dichosos Martes

Llega el Martes y no recibido ninguna llamada. Ni email. Nada. El de Marbella no da señales de vida. Bueno, me dijo que estaba muy liado porque estaban creciendo mucho, tenía muchas vacantes abiertas y estaban en plena mudanza a una oficina más grande. Le daremos un par de días de margen. Le escribo el Jueves 27 de Febrero por Linkedin. Me responde el Sábado diciendo que ha estado liado y de viaje. Me vuelve a decir que me llama el Martes (3 de Marzo) máximo. ¿Qué le pasa a este hombre con los Martes?

Llega el día y, por supuesto, sigo sin noticias. Pasa toda la semana y nada. Yo flipo. El Lunes 9 de Marzo me llama una chica de parte de su empresa para ir, otra vez, a hacer una entrevista. Le digo que sin problemas. Me pilla un poco de sorpresa porque nadie me dijo que tendría una entrevista con Recursos Humanos así que le escribo directamente a este hombre por Linkedin. Me dice que no es una entrevista con RRHH, sino con él. ¿Otra vez? Pienso yo.

Me presento allí el Martes 10 de Marzo (¡¡¡otra vez Martes!!!) y es el día de la marmota. Exactamente la misma entrevista que tuvimos hace ya 3 semanas. Paso por paso. Esta vez me pregunta que si estoy en algún proceso de selección más. Le digo que sí (es cierto, aunque si no lo hubiera sido le habría dicho también que sí) y me dice que tiene que tomar una decisión ya, que no puede dejarlo más. Que el Martes me dice algo seguro (¿en serio?). Le insisto…¿Seguro que me dirás algo? ¿Tanto si es una oferta como si me descartas? «Sí, seguro».

Como este libro ya lo he leído sé lo que va a pasar. Efectivamente, no solo no me llama el Martes, sino que a día de hoy cuando estoy escribiendo estas palabras (15 de Septiembre) no ha vuelto a contactar conmigo.

Por suerte o por desgracia, he estado en muchos procesos de selección muy variopintos. Desde algunos en los que estaba contratado antes de hacer la entrevista, a otros en los que el puesto era perfecto para mí y no me lo ofrecieron. He hecho para empresas británicas, americanas, alemanas, holandesas, suizas, sudafricanas, austriacas…De todos los tamaños, desde super gigantes a start ups. Más cortos, más largos, más fáciles, más difíciles…Pero tengo que decir que no he visto procesos de selección más desastrosos, aleatorios y poco profesionales como los de las empresas 100% españolas.

Esta es, por supuesto, mi experiencia, lo que no quiere decir que tú, o cualquier otro, hayas podido tener experiencias excelentísimas con empresas 100% españolas. Cosa, por otra parte, de lo que estoy seguro.

La buena noticia es que a estas alturas, Sheila ha empezado a trabajar en una academia super conocida en Málaga. Como siempre pasa, con muy poquitas horas, pero ya ha metido la cabeza y no va a tardar en hacer ver lo mucho que vale. Por fin una buena noticia de verdad. Al menos tendremos algo de ingresos (sin contar dividendos, webs y demás).

¡Alerta pandemia!

Como me tengo que ir olvidando de lo de Marbella, yo sigo con la búsqueda de trabajo. Algo que no he parado aunque «me iban a hacer una oferta sí o sí el Martes». Estoy en varios procesos de selección. Algunos más avanzados y otros menos. En algunos me han dicho ya que no con motivos tan variados como: «Si vivieras en Belfast te contratábamos seguro, pero al estar en Málaga, vas a estar un poco aislado del resto de BAs y te va a costar más» o mi favorita, «estás sobrecualificado».

He ido un paso más y he empezado a contactar a conocidos y ex-compañeros de trabajo que están trabajando en alguna de las empresas de mi lista para pedir recomendaciones y que me metan el CV en su empresa.

Esto me ayuda a entrar en un par de procesos más. Noto que la cosa no va muy rápida, pero contaba con ello. Me ponen en contacto con más recruiters de empresas de Málaga aprovechando que han trabajado antes allí o son amigos. Perfecto, cualquier ayuda es poca. La sensación general es que mi CV es muy bueno y que pueden tener algo interesante en breve, o eso dicen la gran mayoría. Genial, toca esperar.

Y de repente llama a la puerta una pandemia mundial. Sheila es despedida de un día para otro a las 2 semanas de comenzar. Los procesos de selección en los que me encontraba inmerso han parado en seco. Tanto, que ni siquiera llaman para notificarlo. Hablo con esas recruiters que me decían que podrían tener algo interesante en breve y me dicen que han dejado de contratar. Que solo lo harán en puestos muy muy claves y para reemplazar si alguien se va. Perfecto.

Pero como no soy de rendirme, amplío mi búsqueda a puestos 100% remotos. La sensación ahí fuera es muy parecida. Hay empresas que no notan la pandemia porque ya eran 100% remotas pero hay un problema añadido. Hay mucha más competencia, como es lógico. Pues nada, a tirar de recursos. Barrida por Linkedin y añadir recruiters que hayan publicado ofertas 100% remotas. Mensaje privado diciéndole que estoy interesado en puesto en Málaga o 100% remotos, que si tienen algo que encaje con mi perfil, que por favor me llamen.

Durante varias semanas la tónica será la misma, nada de nada. Y para terminar de rematar la faena, nos encierran en casa.

Mantener la mente ocupada

Estamos en pleno confinamiento y las empresas no contactan ni para mandarte un mensaje automático diciéndote que no están contratando por el COVID-19. Encerrados en casa sin poder salir y con demasiado tiempo para pensar. Y no cosas buenas precisamente. Tenemos que poner solución.

Un seguidor del blog nos escribe por email hablándonos de un curso de SEO y creación de nichos para monetizar con Adsense o Amazon. Al principio no le hacemos mucho caso porque tenemos la cabeza en otro sitio, pero quizá sea buena idea echarle un ojo. Decido hacer el curso y mantener mi mente ocupada. Ha pasado más de 1 mes desde que me despidieron y nuestros únicos ingresos son el irrisorio paro de Sheila y los dividendos.

Decidimos ponernos mano a la obra en lugar de quejarnos y lloriquear y empezamos a poner en práctica lo que vamos aprendiendo. Empezamos a crear webs y aplicando conceptos aprendidos a este blog. Esto nos cuesta una ola de ataques y odio. Gente que juzga y habla sin saber nuestra situación particular y el por qué hacemos lo que hacemos. O que directamente critica que queramos intentar aumentar nuestros ingresos monetizando nuestro tiempo. Si nuestra moral estaba ya muy minada esto no ayuda, más bien todo lo contrario. También recibimos varios mensajes de apoyo en privado (muchas gracias por ello porque no tenéis ni idea lo bien que nos vinieron).

Nos centramos solo y exclusivamente en intentar generar ingresos pasivos a traves de la creación de nichos y webs. Día y noche. Total, no salen ofertas, no hay entrevistas, está todo parado. Y no será porque no pongamos de nuestra parte. Más de la mitad de visitas que está registrando LinkedIn estas semanas son mías. Lo abro cada 5 minutos. Es obsesivo.

Luz al final del túnel

El confinamiento, las noticias que nos llegan a diario y la falta de oportunidades va haciendo mella. Principalmente psicológicamente. A mí, personalmente, me mata por dentro ver a Sheila algunos días. No poder darle lo que se merece. No poder ver a su familia. Tengo una sensación de culpa inmensa. Yo cambié de trabajo para mudarnos a Málaga. Ella no puso ninguna condición y no se lo pensó ni un segundo para seguirme dejando su trabajo. Estamos así por mi culpa.

Por otro lado, el no tener oportunidades crea una inseguridad tremenda: no valgo para nada, soy un mindundi, no voy a encontrar trabajo en la vida, y ahora qué…

Unos días son mejores y otros peores. El seguir con los nichos y las webs nos quita muchas horas de pensamientos oscuros y nos da un motivo para levantarnos cada mañana. Estamos ya a principios de Junio. Por supuesto, ninguna noticia del paro, por lo que sigo sin cobrar un euro de lo que me corresponde. ¡Qué guay esto de cotizar y pagar impuestos!

Mientras tanto, empiezan los primeros contactos. Parece que lo peor ya ha pasado y empieza a moverse un poco la cosa otra vez. Una de las recruiters me dice que tiene un puesto en el que encajo bastante bien. Es 100% remoto y me tendría que hacer autónomo. Sin problema. Lo único que quiero es trabajar.

Miro la descripción del puesto de trabajo y encajo al 100%. Hago la primera entrevista y me cuentan de qué va, qué hacen, cuáles serían mis tareas, el día a día…Mi nivel de euforia se dispara: parece que lo hayan hecho a mi medida. Es todo lo que sé hacer y como lo sé hacer. Lo he estado haciendo los últimos 7 años. Y por si esto fuera poco, no solo buscan 1, sino 2 personas.

Me mandan una prueba técnica que tengo que hacer en 1 hora. La hago y la envío. Me citan para una última entrevista. Por mi experiencia, esto siempre es positivo. La criba más grande en este tipo de roles es la prueba técnica. Si la pasas (citarte a una entrevista después de haberla hecho es, en el 99% de los casos, señal de haberla pasado) tienes muchísimas posibilidades. Además, voy de parte de una recruiter en un puesto que no ha sido hecho público en ningún lado: página de careers, linkedin, indeed… Eso reduce mucho el ruido y la competencia.

Tengo un muy buen presentimiento.

Despedida

Hasta aquí esta Historia de una pandemia 4 según Ilde. Todo lo que diga a partir de ahora puede generar debates conspiranóicos sobre las futuras entregas, así que no diré nada y dejaré que cada uno haga sus propias elucubraciones.

Como siempre, cualquier comentario es más que bienvenido. Si alguien quiere saber algo más sobre alguna cosa en particular, no tiene nada más que decírnoslo para ampliar la información en la medida de lo posible, claro :).

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Poco a Poco…

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