Hoja de ruta a medio plazo

Año nuevo, vida nueva. O eso se suele decir. En nuestro caso, en 2020, lo hemos llevado a rajatabla. Con un cambio de ciudad a finales de Diciembre de 2019, este famoso dicho se nos ajusta como un guante.

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Hoja de ruta a medio plazo

Ciudad nueva, planificación nueva. Este no sabemos si es famoso o no. Ni tan siquiera si alguien lo ha dicho antes (seguro que sí), pero lo que sí sabemos es que en nuestro caso va a ser así. Nuestras circunstancias han cambiado mucho, por lo que es hora de marcarnos una hoja de ruta a medio plazo.

Cambios

Para empezar, nuestros ingresos fijos (nóminas) se han visto reducidos en un 27%. Esto se debe a dos cosas:

  • Mi sueldo se reduce (pasar de cobrar Libras a Euros se tiene que notar).
  • El sueldo de Sheila se reduce a cero hasta que encuentre trabajo.

Además, nuestros gastos suben. Hemos pasado a vivir a una ciudad con 10 veces más habitantes. Y aunque, por ejemplo, el alquiler donde vivíamos está inflado, en Málaga sigue siendo más alto como es lógico.

Dicho esto, hemos conseguido mantener muy a raya esta partida. Sinceramente, no sabemos muy bien cómo lo hemos logrado, pero hemos conseguido que el alquiler nos suba solo un 8,3%. Y decimos solo porque nos veíamos pagando un 33,3% más, más el garaje… Así que, ni tan mal.

Otro gasto fijo que podemos medir es el de Internet. Ya teníamos una muy buena factura pero hemos conseguido reducirla aún más. Pero claro, eso ha llevado unos costes asociados ajenos a nuestra voluntad y culpa. Por un lado, pérdida de algunos de los servicios que teníamos (por venir de unos cuantos años y que la operadora ya no oferta). Y por otro salud mental. Muchas horas al teléfono, enfados y retrasos, sobre todo retrasos (y no solo temporales). Ya vamos para 3 semanas sin Internet en casa y lo que nos queda. Aún así, hemos conseguido reducir la factura un 5%. Menos da una piedra.

El tema de la luz y el agua es complicado y aún es pronto para medir la subida. Porque estimamos que va a ser eso, subida. En la luz, seguro. Sobre todo porque aunque ya hemos solicitado el cambio al mercado regulado, bajado la potencia y solicitado discriminación horaria, aún no tendremos que esperar unas semanas para que se haga efectivo. El agua ya nos parecía muy cara donde vivíamos, así que nos esperamos lo peor.

El tema de los seguros seguimos igual. El seguro privado de Sheila sigue con la misma cuota porque no afecta (que sepamos) el cambio de domicilio. El del coche, veremos en Agosto que es cuando nos toca renovar. Seguramente bajemos a terceros. Ya veremos.

Nuevos gastos

Además de todo lo citado anteriormente, hay que sumar una serie de gastos que son nuevos para nosotros.

Algunos van a ser fijos como por ejemplo el abono transporte. Hasta ahora iba al trabajo en bicicleta, pero ya no puedo y no tengo más remedio que coger transporte público. Podría coger coche, pero el gasto sería mayor y ya no hablemos del tiempo…

Otros serán muy habituales pero no tanto como para llamarlos fijos. Aquí tendríamos, por ejemplo, el tema ejercicio. Quiero volver a jugar a tenis y fútbol como hacía antes y eso se traducirá en más gasto. Ojo, gastado con mucho gusto, pero gasto a fin de cuentas. Además, Sheila se apuntará a alguna clase de baile o a hacer piscina. Aunque este gasto ya lo teníamos porque ella iba a clase de aerobic.

Además, si en una ciudad con 10 veces menos población salíamos mucho, aquí ya no os quiero ni contar jejeje. Tampoco es que vayamos a salir 10 veces más, pero la oferta cultural, gastronómica y de ocio es mucho mayor, qué duda cabe.

Objetivo

Habiendo hecho un repaso muy general a cómo ha cambiado nuestra vida con esta mudanza, es hora de hablar de lo importante. Del objetivo que nos hemos marcado medio plazo.

No vamos a inventar nada nuevo, seguro que muchos ya lo habéis averiguado. No se trata de otra cosa que comprar nuestra propia casa.

Sheila siempre ha sido muy tradicional con esto de la vivienda. Es de las que pensaba que alquilar era tirar el dinero. Hasta que nos conocimos. Tenía el ejemplo en casa de por qué, según tus circunstancias personales, es mucho mejor alquilar que comprar. Como habréis podido adivinar ya, yo siempre he sido muy partidario de alquiler. Hasta ahora. ¿Qué ha cambiado entonces?

Pues ha cambiado es que acabamos de llegar a la ciudad que habíamos elegido como residencia permanente. No tenemos ninguna intención de irnos de aquí nunca. Ojo, digo intención, porque la vida da muchas vueltas y nunca se sabe. Sin embargo, siempre aplicamos la lógica y el sentido común para todo y esto no es una excepción. Si tu intención es vivir lo que te queda de vida en la misma ciudad, no tiene sentido alquilar. Es mejor hacerte con tu propia casa. Y en eso vamos a centrar nuestros esfuerzos a partir de ahora.

Posibles escenarios

Acabamos de aterrizar y aún no hemos empezado a mirar nada de nada, pero sí nos hemos sentado a hacer números (por encima) para no perder ni un segundo en poner en marcha nuestro plan.

A día de hoy, solo tenemos ahorrado el colchón de imprevistos, que si bien no nos importaría utilizar íntegramente para la entrada, no nos llega. Ni cerca. Al menos para lo que tenemos en mente.

Durante la sesión de planificación, hemos barajado varios escenarios para acometer la entrada de la casa:

  • Vender parte de la cartera: es el primero que se te viene a la mente. Miras tus ahorros y ves que vendiendo parte de tus activos, podrías acometer la entrada. Si no recordamos mal, esto hizo el farmacéutico activo. Si bien, esa opción está ahí, es la que menos nos gusta de todas. Psicológicamente es la más dura y nos devolvería varios años para atrás en el camino hacia la IF.
  • Aprovechar el margen de Interactive Brokers: es una de las opciones a tener en cuenta. IB nos presta dinero al 1,5% + tipos de interés (0% o negativos en este momento). Esto nos permitiría mantener nuestra cartera íntegramente (rentando ahora mismo casi el 5% neto) mientras pagamos un préstamo al 1,5%. Sería una de esas situaciones en la que tener deuda es positivo. Pero esto tiene 2 riesgos fundamentales:
    • Que haya una bajada generalizada de los mercados e IB nos obligue a cerrar posiciones para liberar margen.
    • Que haya una subida grande y rápida de tipos de interés y dispare el interés del préstamo por encima de ese 5%.
  • Tirar de ahorro: sin duda la opción más lenta, pero también la más segura y tranquila. Destinar todo nuestro ahorro a la entrada de la casa olvidándonos de la inversión.

Inversión

Lo que está claro es una cosa, y es que la inversión pega un frenazo brusco y se ve reducida solo y exclusivamente a reinversión de dividendos y venta de PUTs. Al menos, al principio hasta que veamos la relación ingresos/gastos.

Es decir, todo lo que genere el broker, se queda en el broker. Solo una excepción, y son las operaciones semestrales obligatorias en ING. Este año tendremos que hacer dos para evitar la custodia y ese dinero irá íntegramente al saco de la entrada. No será reinvertido.

El tema de las PUTs es algo con lo que vamos a tener que tener mucho más cuidado. Hasta ahora, que nos ejercieran una PUT, no era un problema. A partir de ahora lo será. Por tanto debemos ser aún más responsables vendiendo PUTs aunque eso signifique sacrificar inversión.

Hoja de ruta a medio plazo

A nosotros, particularmente, la que más nos gusta a día de hoy es la opción 3. Aunque no descartamos una mezcla de todas las opciones. Como no sabemos cuánto nos costará la casa y por tanto el importe de la entrada, no podemos hacer una estimación más precisa en estos momentos.

Así las cosas, vamos a empezar por destinar todo nuestro ahorro a hacer crecer el colchón para destinarlo a la entrada de la casa. Cuando ya tengamos ahorrado una cantidad importante, empezaremos a mirar casas y valorar opciones. Entonces sabremos con mucha más precisión lo que necesitaremos dar de entrada y podremos valorar si ya tenemos suficiente, hay que seguir tirando de ahorro o compensa complementar tirando del margen de IB o vendiendo parte de la cartera.

El objetivo principal de esta hoja de ruta a medio plazo es ahorrar el dinero de la entrada lo antes posible. Que nos quede una hipoteca más grande o más pequeña, es lo de menos. Nos aseguraremos de poder ir amortizando sin penalización. La idea sería comprar en cuanto tengamos ahorrada la entrada y destinar a la hipoteca el dinero que ahora destinamos a alquiler. A partir de entonces podríamos retomar la inversión y destinar parte del ahorro a amortizar hipoteca para quitárnosla lo antes posible.

Por suerte, no empezamos de cero (aunque mucho peor de lo que nos gustaría, claro) y ya tenemos cubierto el 15% del importe, que insistimos, es una estimación muy pesimista.

No nos marcamos ningún objetivo temporal porque es pronto para poder hacerlo. Ahora mismo no tenemos ninguna estabilidad económica a excepción de mi sueldo, que además es menor que antes. Esperamos que Sheila encuentre algo pronto en cuyo caso estaremos en una situación infinitamente mejor y acortaría muchísimo los plazos. Por eso no tiene mucho sentido marcase X años. Podríamos reunir el dinero en 3 años, por ejemplo, y tardar 5 en encontrar la casa que nos gusta. Queremos lo antes posible pero no cualquier cosa. No sabemos si será en 2, 4 u 8 años.

Despedida

Evidentemente esta hoja de ruta a medio plazo es de inmediato comienzo. No tenemos tiempo que perder. Queremos dar el paso lo antes posible. Pero tampoco estamos dispuestos a hacerlo a cualquier precio. Preferimos tardar un poco más a cambio de no tener que sacrificar vida. Y por vida nos referimos a disfrutar del camino.

Este no deja de ser otro paso más en nuestra experiencia vital. Antes o después iba a llegar y aunque parece que siempre le llega a los demás y nunca te va a tocar a ti, siempre acaba llegando. Nos pasó con la boda, nos pasará con la casa y nos pasará con ser padres. A cada uno le llega cuando le llega, pero le acaba llegando.

Como siempre, seréis testigos de nuestros progresos porque, como siempre os dijimos desde el principio, este blog cuenta nuestro camino hacia la IF. Y todos estos pasos marcan dicho camino y contribuyen a nuestra historia.

No sabemos cuánto tiempo nos llevará dar el paso pero sí sabemos que vienen unos años duros. Ya no tanto por los esfuerzos que vamos a tener que realizar, sino por tener que aparcar la inversión.

No queríamos despedirnos sin antes pediros, por favor, que nos dierais vuestra opinión sobre esta hoja de ruta a medio plazo que nos hemos marcado. ¿Qué haríais vosotros? ¿Tiraríais solo de ahorro? ¿Venderíais parte de la cartera para dar el paso cuanto antes? ¿Usaríais el margen de IB? ¿Una mezcla? ¿Alguna otra idea? Estamos seguros que muchos de vosotros habréis pasado por la misma situación, así que cualquier comentario/sugerencia/consejo es más que bienvenido…¡gracias!

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Poco a Poco…

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