Conócenos un poco mejor: IPP – Parte 3

Tercera y última entrega de esta sección en la que os contamos, de manera muy resumida, de dónde venimos.

En el anterior capítulo de Más Personal nos quedamos aquí:

«Dublin siempre será mi segunda casa. Es un ciudad que me encanta y de la que siempre estaré enamorado. Tanto de la gente como del estilo de vida que allí llevaba. Jamás echaré de menos el clima o la comida, porque considero que lo mejor del mundo en ese aspecto lo tenemos en casa, pero sin duda siempre la llevaré en mi corazón. Le estaré eternamente agradecido por todo lo que me ha dado (es cierto que he tenido que pedirle, pero cuando lo he hecho, he recibido siempre algo a cambio).»

Seguimos…



Vuelta a España

Todo esto me permitió volver a España con un muy buen trabajo en una ciudad excelente (Málaga). Además en una época en la que las cosas no estaban nada bien.

Tras sufrir en mis propias carnes lo poco que vale un contrato indefinido en España decidí probar suerte en el mundo del egaming. Un sector en clarísimo auge y crecimiento. A los 5 meses de empezar en mi nueva empresa, nos avisaron de que iban a cerrar nuestra oficina. Nos trasladaban a todos a su cuartel general en Europa. Estaba en mi mano tomarlo o dejarlo.

Con todo el dolor de mi alma por dejar una ciudad que adoro y pese a haberlo intentado todo por quedarme, no tuve más remedio que salir de allí. Comenzaba otra nueva etapa para mí en una nueva ciudad (ya he perdido la cuenta…).

Mi destino era una ciudad que no conocía, con muy mala prensa y que apenas tiene de nada. La época en la que me tenía que incorporar era la peor para buscar casa: verano. Nadie te quiere alquilar nada para larga temporada por esas fechas en una ciudad costera. En los meses de verano hacen el Agosto (nunca mejor dicho). Conseguí encontrar un apartamento en un complejo turístico (cada vez que me acuerdo de los ruidos…).

Una página de citas

Sin embargo, el destino volvía a sonreírme. Unas semanas antes de la fecha límite que me dio mi empresa para aceptar su oferta, conocí a Sheila. A través de una página de citas.

Esta historia es curiosa, porque todas sus fotos eran en Málaga y yo contacté con ella pensando que vivía allí. Sin embargo, la suerte parecía estar de mi lado. Ella vivía en la ciudad a la que me iba a mudar por trabajo. Sin embargo sus fotos eran de Málaga porque había ido a visitar a un amigo de toda la vida que estaba estudiando allí.

Comenzamos a charlar, primero a través de mensajes en esta web. Empezamos a conocernos y ella me dijo que estaba conociendo a alguien. Que prefería dejar de charlar conmigo porque se sentía mal. Lo entendí perfectamente, a fin de cuentas, cuando entras en una página de éstas para encontrar pareja, charlas con mucha gente a la vez hasta que encuentras a la persona ideal para ti.

Poco después, me volvía a escribir para decirme que había quedado con este chico en persona por primera vez y no sintió nada en especial, aquello que hay que sentir cuando estás ante el amor de tu vida y que le apetecía seguir conociéndome si me parecía bien. Yo no estaba (ni quería) como para hacerme el duro, así que los mensajes dieron paso a los Whatsapps y éstos a las llamadas por teléfono.

Tras más de un mes de «relación» a distancia, llegó el momento de mudarme. Nunca olvidaré el primer día que quedamos. Primero porque coincidía con el día de mi cumpleaños. Segundo porque era el primer día que yo pasaba en mi nueva ciudad y tercero porque dejé a mis padres en mi casa colocando cosas para acudir a mi primera cita con Sheila.

Tampoco olvidaré jamás el momento en el que ella apareció por la esquina de la calle donde habíamos quedado. Y nunca lo olvidaré porque desde aquel instante, supe que era el amor de mi vida.

Así que, como podréis imaginar, mi adaptación y mudanza a mi nuevo destino fue de lo más sencilla y fácil.

Y hasta hoy.



Interés por la bolsa

Actualmente sigo trabajando para esta empresa y tengo que decir que esto es todo un récord para mí. Hasta ahora no había permanecido más de 6 meses en la misma empresa. Aunque por suerte nunca he estado sin trabajo desde que empecé trabajar en Activision. Salvo unos cuantos meses un par de veces.

Y aquí es donde empieza mi interés por la bolsa. Hasta ese momento, no había sido capaz de ahorrar demasiado. Ya que, aunque soy una persona muy ahorradora, con tanta mudanza y cambio de ciudad, es muy difícil hacerlo (especialmente en Dublin, donde el tema de la vivienda es una locura).

Una vez ganada cierta estabilidad (al menos teniendo claro que mi periplo por el extranjero había llegado a su fin), pude por fin empezar a pensar qué hacer con mis ahorros. Descubrí lo libros y foro de Gregorio y mi vida cambió para siempre. Y, aunque creo ser consciente de ello, no será hasta dentro de un puñado de años cuando realmente veré la magnitud de este cambio. Y espero que vosotros, los que queráis acompañarnos en este viaje, estéis ahí para verlo. Nosotros, por nuestra parte, lo iremos contando en este humilde proyecto vital.

Despedida

Se acabó lo que se daba. Esta ha sido mi vida, muy resumida en 3 capítulos, hasta el día en que empezamos a escribir en este blog. Lo que está por venir, estará reflejado en este humilde bitácora personal y nuestras redes sociales.

Espero no haberos aburrido mucho. Pero creemos que era importante daros un poco de background de nuestro pasado para que se puedan entender mejor algunas cosas.

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Poco a Poco…

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