Historia de una pandemia según Ilde – Parte 6

Seguimos con nuestra saga de relatos en la que os contamos por qué hemos estado tan despegados de la bolsa estos meses desde que nos mudamos a Málaga. Y lo hacemos con la sexta entrega según Ilde.

¡Apovecha las mejores ofertas disponibles solo por tiempo limitado!

Si te acabas de incorporar, échale un vistazo a las entregas anteriores: primera, segundatercera, cuarta y quinta para saber de dónde venimos.

historia de una pandemia 3

Sin más dilación, os dejamos con Historia de una pandemia 6 según Ilde.

En anteriores episodios de Historia de una pandemia:

  • Me dan un ascenso en mi primer día de trabajo.
  • La empresa para la que empiezo a trabajar es un absoluto caos.
  • Tensiones, peleas internas, envidias, chulería…
  • Echan a la jefa de la oficina de Málaga al mes de incorporarme.
  • Me fastidian el día de tenis.
  • Descubro el poder que 2 simples empleados tienen en una empresa con dos oficinas.
  • Me despiden al mes de empezar.
  • Solicito el paro pero como tengo que hacerlo a través del U1 me dicen que pueden pasar meses hasta cobrar algo.
  • Comienzo a buscar trabajo en Málaga.
  • Hago una entrevista para una empresa de Marbella donde me dicen que me harán una oferta sí o sí el próximo martes.
  • Esa llamada nunca se realiza.
  • Una pandemia a nivel mundial nos pasa por encima en el peor momento posible.
  • Encerrados en casa, intentamos aumentar nuestra fuente de ingresos aplicando SEO a nuestro blog y a través de la creación de webs de nicho.
  • Esto nos genera una ola de ataques y odio que no nos viene muy bien en estos momentos.
  • Me obsesiono con Linkedin por la búsqueda de trabajo.
  • Aparecen los miedos y las inseguridades.
  • 4 meses después, sigo sin cobrar un solo euro de lo que me corresponde del paro.
  • Por fin empezamos a ver algo de luz al final del túnel.
  • No consigo un trabajo que parecía estar hecho a medida para mí.
  • Pasamos los peores días de toda esta pesadilla.
  • Empiezo a buscar trabajo fuera de España.
  • Sheila encuentra trabajo.
  • La cosa empieza a moverse.
  • Tengo 4 procesos de selección muy encaminados.

…»No quiero ni pensarlo, pero otra vez tengo esa sensación de que algo bueno nos está esperando a la vuelta de la esquina. Ojalá esta vez sea verdad y acabemos de una vez por todas con esta pesadilla que dura ya 5 meses…».

Sin problemas económicos

El confinamiento nos ha fastidiado enormemente en nuestros planes de búsqueda de trabajo. Con todo cerrado y parado, las empresas no quieren contratar. Y aunque mi sector no debería haberse visto afectado, es entendible. Aunque puedan trabajar desde casa, entiendo que sean reticentes a que las nuevas incorporaciones lo hagan desde casa. La curva de aprendizaje será más larga y eso les cuesta dinero. Total, nadie piensa que esto vaya a durar mucho y por tanto pueden esperar.

Pero también tiene una consecuencia positiva dada nuestra situación. Si no puedes salir de casa, no puedes gastar. O dicho de otro modo, es mejor no gastar en ocio por obligación de estar encerrado que por obligación de no poder hacerlo por falta de dinero (el que no se consuela es porque no quiere…).

Cuando vienen baches económicos grandes hay que tener muy claras las prioridades. Y nosotros las tenemos. Lo primero que te quitas es inversión, lógicamente, y luego ocio. Hay gastos básicos que tienes que pagar sí o sí: casa, luz, agua, comida, internet…Salir a cenar al Foster’s Hollywood no es un elemento de primera necesidad. Esto siempre lo hemos tenido claro.

Dicho esto, no estamos pasando por problemas económicos porque tenemos un buen colchón para estos casos. Además, los dividendos e ingresos extra cubren un altísimo porcentaje de nuestros gastos básicos (¡bien por nosotros!). Evidentemente, el colchón está mermando, pero para eso está. Esa es su finalidad. Y además lo hace mucho más lentamente de lo que cabría esperar.

El dinero nunca ha sido un problema, todavía, ni un agobio durante este bache. Es más, no hemos tenido que tocar el colchón que tenemos en Gibraltar. Hemos ido tirando de lo poco que teníamos en España: el mes y medio que cobré antes de que me echaran, los dividendos, las dos semanas cobradas por Sheila + su paro y poco más.

Supongo que no tener deudas ni gastos superfluos (alguno dirá que ser lonchafinistas) ayuda bastante.

Aún así, en caso de necesitarlo, tenemos una buena cartera y podríamos vender alguna posición para evitar problemas. No es lo ideal, pero es una de las ventajas de invertir en acciones individuales. Así que el dinero nunca nos ha quitado el sueño por el momento. Nos lo ha quitado el no encontrar trabajo, el volver a ver fantasmas del pasado, lo inevitable de comparar cómo era nuestra vida unos meses atrás…Pero no el no saber cómo pagar las facturas o cómo vamos a comer el mes siguiente.

Semana clave

Sigo con las diferentes entrevistas y llegamos a la semana clave. Es donde tengo un par de entrevistas finales y es donde he depositado las pocas esperanzas que me quedan para salir del pozo.

Por recapitular, tengo 4 procesos de selección muy avanzados:

  • 1 en Málaga
  • 1 remoto 100%
  • 2 en Londres

Empezamos la semana con el pie cambiado, pues me contactan de la empresa 100% remoto diciendo que han cubierto el puesto con una promoción interna. Una menos. Esta pintaba muy bien porque es una start up con muy pocos empleados y entré en el proceso de selección recomendado por un ex compañero de trabajo y muy buen amigo. Lástima.

Pero bueno, como queremos salir de aquí, ni tan mal. Mejor no tener que hacerme autónomo y ver cómo me sangran mes a mes y me complican la vida a base de papeleos (¿veis como el que no se consuela es porque no quiere?).

El Lunes 27 de Julio hago la última (¡por fin!) entrevista (¡¡¡la 5ª!!!) con la empresa de Málaga. Me dirán algo a finales de semana. Proceso largo y tedioso donde los haya del que he acabado muy harto. Especialmente porque les he dicho por activa y por pasiva que no cumplo alguno de los requisitos que ellos ponen como obligatorios pero me han seguido concertando entrevistas… Supongo que algo habrán visto…

El Miércoles 29 de Julio se antoja el día D, pues tengo la entrevista final con las dos empresas de Londres. Por la mañana con la que tiene mejores condiciones. Mi preferida y preferencia. En ella expondré la prueba técnica que me mandaron hacer y responderé a todas las preguntas que me hagan al respecto. Y por la tarde con la otra. De todas las opciones es la que menos me atrae, pero es trabajo.

El día D

Ha llegado el día. Parece que nunca lo haría. He pasado un principio de semana regular, pero estoy tan saturado de tanta llamada, entrevista, prueba técnica, proceso, preparaciones y planificación que he entrado en modo zombie. «Go with the flow» repito una y otra vez. Es la típica sensación que tenías cuando habías super preparado un examen y llegabas a un punto en el que lo único que querías era que llegara el día para hacerlo y quitártelo de encima fuera cual fuera el resultado.

Para colmo, han venido mis padres de visita y les tengo que «echar» de casa para estar tranquilo y no perder concentración. Nos jugamos muchísimo y no sé hasta qué punto podríamos soportar, psicológicamente, un palo más.

Termino la entrevista de por la mañana y me dicen que tomarán una decisión a finales de semana como muy tarde. La cosa pinta o muy bien o muy mal. Recibir dos noes en una misma semana para dos procesos tan largos y duros puede ser mortal para nuestra confianza.

El proceso me ha gustado y en la entrevista me han ido poniendo a prueba todo el rato. Creo haberlo defendido bien y haber sido honesto (he dicho un par de veces «no lo sé». Supongo que es consecuencia de estar super saturado y querer pasar el trago cuanto antes.).

La sensación que he sacado es que les he gustado a decir por las reacciones de los entrevistadores. Pero bueno, había un puesto que parecía hecho a medida para mí y mira…

Paso página y pienso en la próxima entrevista que será esta misma tarde. Como ya la tengo preparada y estoy muy saturado, me siento en el sofá con mis padres que acaban de entrar por la puerta. A la media hora recibo una llamada de la empresa para la que acabo de hacer la entrevista (no hace ni una hora que la terminé). Es el recruiter propio para preguntarme cómo ha ido la entrevista y qué tal me sigue pareciendo el puesto y la empresa.

Le digo que yo creo que ha ido bien aunque claro, nunca se sabe. Me hace hincapié en si me gusta el puesto y la empresa. Le digo que por supuesto, sin ninguna duda.

Me dice que estupendo, porque han decidido hacerme una oferta.

Un nuevo comienzo, otra vez

La contestación me pilla por sorpresa y soy incapaz de reaccionar. Le digo que por favor me mande la información por correo. Él se sorprende. Le digo que es que me he quedado en shock y es muy probable que no me entere de nada de lo que me dice. Me dice que sin problemas y me pregunta que si sería posible que le diera una contestación esa tarde como muy tarde (valga la redundancia). Le digo que por supuesto.

Cuelgo y no me lo creo. No me creo que por fin tenga trabajo. Que por fin damos carpetazo a tantos meses tan malos. No estoy seguro de si es real o lo estoy soñando (no sería la primera vez que sueño algo así durante todos estos meses). Recibo el mail con la información a los 5 minutos. Vale, es real.

En realidad no tengo nada que pensar (voy a dejar yo escapar esto…), pero me gustaría hablarlo con Sheila antes de aceptar. Primero porque esto es un logro de los dos. Segundo porque ella ha sido la que más ha sufrido. Y sobre todo porque ella no sabe nada. Llevo un mes de entrevistas sin que ella lo sepa, aunque bueno, algo se huele porque no es nada tonta y además «la he mandado» un par de veces a la playa por la tarde jejeje.

No soy nada supersticioso excepto con el tema trabajo. Siempre he creído que si cuentas que tienes entrevistas y tal, nunca salen adelante. Para mí ha sido así hasta ahora, y esta última vez no ha sido menos. Así que lo he llevado todo lo secreto que he podido jejeje.

Como ya tengo una oferta y es en Londres, cancelo la entrevista que tenía pendiente por la tarde. Las condiciones son peores y el trabajo no me gusta tanto como este. No tiene sentido hacerles perder el tiempo. Así que me voy con mis padres que van a recoger a Sheila a la salida del trabajo para ir a comer juntos y luego por la tarde a IKEA. No es el plan de mis sueños (ir a IKEA digo), pero tengo trabajo :).

Sheila se sorprende mucho al verme a la salida porque les dije que no iba a ir con ellos a comer (esta vez no tuve más remedio que decirles que tenía una entrevista). Aparcamos y de camino al chiringuito nos retrasamos unos metros de mis padres y le digo a Sheila que tengo trabajo. Su reacción me sorprende un poco porque me dijo que el día que le dijera que tengo trabajo lloraría y no es así. Más bien se ha quedado en shock. No se lo cree.

Un par de días más tarde recibiré respuesta por parte de la empresa de Málaga (para la que había hecho 5 entrevistas). Es un no porque no tengo suficiente experiencia en uno de los aspectos clave del puesto. Cosa que sabían desde la primera entrevista porque lo dejé muy claro… En fin, poco importa porque ya he aceptado una oferta. Mejor, así no nos pone en una situación de tener que elegir.

Comienza una nueva vida. Otra vez. Y solo unos meses después de la última vez…

Despedida

Hasta aquí esta Historia de una pandemia 6. El último de la saga según Ilde. Hemos llegado al final de la historia con un final feliz. Han sido meses muy duros que hemos intentado reflejar de la mejor manera posible en esta serie de entradas.

Aún así, por mucho que queramos expresar lo vivido con palabras, jamás podrán reflejar al 100% los sentimientos vividos. Y mucho menos que vosotros podáis llegar a entendernos sin haberlo vivido. Sin contar, por supuesto, momentos que solo quedan para nosotros dos.

Aún nos queda un par de entradas sobre reflexiones y aprendizajes que hemos obtenido todo este tiempo, que han sido unos cuantos.

Como siempre, cualquier comentario es más que bienvenido. Si alguien quiere saber algo más sobre alguna cosa en particular, no tiene nada más que decírnoslo para ampliar la información en la medida de lo posible, claro :).

Si te ha gustado, por favor, puntúa el artículo con las estrellas de abajo y/o compártelo.

No te olvides de suscribirte al blog para no perderte nada de lo que publicamos. También puedes seguirnos en Twitter donde comentamos casi a diario. Sigue nuestra faceta más personal en Instagram.

Poco a Poco…

Suscribirme
Avísame de
guest
38 Comentarios
el más nuevo
el más antiguo el más votado
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios