Muchos de vosotros nos habéis hecho llegar lo magnífica que es nuestra tasa de ahorro. Y es cierto. Es muy buena teniendo en cuenta nuestra filosofía. Otros nos han invitado a ser más sinceros y transparentes. Y como no tenemos ningún problema con ello, hoy queremos contaros los motivos por los que creemos que es tan alta.
Aviso a navegantes. Esto no es un artículo generalizando sobre el ahorro. Es un artículo en el que contamos por qué NOSOTROS tenemos una tasa de ahorro tan alta. Cuales son las circunstancias (NUESTRAS CIRCUNSTANCIAS) que permiten esa tasa de ahorro. Y dónde creemos que está la clave/s en NUESTRO caso.
¿Qué vamos a ver?
Sueldos
Evidentemente tener 2 sueldos es determinante para tener una buena tasa de ahorro. A más ingresos, más posibilidades de tener una tasa de ahorro alto. Aunque bien es cierto, que el ahorro viene determinado, generalmente, por los gastos, no por los ingresos. Lo que pasa es que si eres capaz de estabilizar dichos gastos, si tus ingresos suben, tu tasa de ahorro también. Pero el trabajo hay que hacerlo en los gastos y no en los ingresos.
Por ejemplo, puedes ingresar 10.000€ al mes, pero si gastas 8.000€, tu tasa de ahorro será del 20% (muy baja). Mientras que una persona (o pareja) que ingrese 2.000€ y gaste 1.000€ al mes, tendrá una tasa de ahorro del 50% ingresando una quinta parte. Por tanto, el ahorro viene determinado más por los gastos que por los ingresos.
Dicho esto, nuestro sueldo conjunto es muy bueno. Somos muy conscientes de ello y mentiríamos si dijéramos lo contrario. Ahora bien, para los campos en los que trabajamos, la formación y experiencia que atesoramos y es requerida, nuestros sueldos son normales. Están en la media si comparamos nuestro sueldo con aquellos con la misma formación y experiencia. Hemos trabajado duro y sacrificado muchas cosas para llegar hasta donde nos encontramos.
Lo que no podemos hacer es comparar peras con manzanas.
Sheila
Es profesora de academia de idiomas privada. Para los que no conozcan el sector y sus tejemanejes, en todas las academias de idiomas se cobra por hora. Es decir, hora que trabajas, hora que cobras. Hora que no trabajas, hora que no cobras. Además, en la gran inmensa mayoría, tus vacaciones son cuando la academia cierra: Navidad, festividad local y Semana Santa. Por supuesto, sin cobrar estos días, porque cobras por horas y esos días no has trabajado (aunque tú quisieras haberlo hecho).
Si necesitas un día para ir al médico o cualquier otra cosa, no cobras (no lo has trabajado). Por tanto, tu sueldo depende de los días lectivos de ese mes. Y de las horas que tengas asignadas en la academia, claro. Es decir, si tienes solo un curso a la semana de 2 horas, cobrarás mucho menos que si tienes 4 o 5 cursos. Esto es de cajón, pero importante.
Importante porque cuando empiezas en una academia nueva, es muy normal que lo hagas con 2-3 horas semanales. ¿Por qué? Porque si esa academia busca a alguien es, normalmente, por dos motivos:
- Que se le haya ido alguno de los profesores titulares (mejor caso posible para entrar).
- Le haya salido un nuevo curso que se solapa con las horas de los profesores titulares (peor caso para entrar).
Lo más habitual es el segundo caso. Es por esto que cuando alguien lleva un tiempo en una academia y ha cogido bastantes cursos (cursos = horas) no decide buscar otra cosa. Porque de hacerlo empezaría con un sueldo mucho menor (menos horas). Al no haber movimiento de profesores entre academias, estas solo contratan nuevos profesores para las horas solapadas. Es la pescadilla que se muerde la cola.
Por tanto, este tipo de trabajo no se puede comparar a aquellos que tienen un sueldo fijo al mes. Por ejemplo, un sueldo de 1.000€ al mes se recibirán independientemente de si un mes tiene 3 festivos o ninguno. Sheila, en el primer caso (3 festivos) cobrará menos que en el segundo caso (ninguno). Es decir, sueldo variable. E indeterminado hasta final de mes. Nunca sabes si a mediados de mes vas a necesitar un día libre o te cancelan algún curso.
Si tienes muchas horas, puedes tener un sueldo medio decente, pero tienes que trabajarlo. Además, hay que contar las horas en casa corrigiendo, preparando clases, mirando material escolar, con los padres, decorando clases (Halloween, Navidad…)…Horas que no se cobran, evidentemente. A más horas de clase, más horas en casa (más alumnos, más composiciones que corregir, más clases que preparar, más padres preguntando por sus hijos…).
En la «época dorada» en la que tenía más de 40 horas de Lunes a Jueves (sí, sí, de Lunes a Jueves. No es una errata) y le pagaban con normalidad, su sueldo era muy bueno. Pero como veis, se lo curraba. Recordar que no eran solo 40 horas de clase. Hay que sumarle las horas en casa corrigiendo y preparando clases.
Como ya nos contó aquí, Sheila cambió de academia y empezó con menos de 20 horas semanales. Y así estará, como muy pronto, hasta el comienzo del curso que viene.
Ilde
Mi sueldo es normalito para el sector en el que me muevo. Ni muy alto, ni muy bajo. Normal. Lo que pasa es que yo trabajo en UK, y los sueldos (y la divisa) están a otro nivel.
Trabajo en una empresa de apuestas como jefe de proyectos en el departamento tecnológico. Luego, además de un perfil técnico y experiencia, se requieren otras habilidades como comunicación, tratar con gente y, por supuesto, un manejo muy alto de Inglés. Es decir, es un puesto que requiere bastante formación, responsabilidad y experiencia. Y eso, fuera de España, se paga.
Por tanto, si comparas mi sueldo con aquellos trabajos que no requieren tanta formación ni experiencia (no diré ninguno para no herir sensibilidades ni para que nadie pueda sentirse menospreciado), pues evidentemente será bastante más alto. Ahora, si lo comparas con el de un director de banco, empresario o cirujano, pues tampoco es tan alto. Así que, dependiendo de con qué puesto y formación necesaria lo compares será muy bueno, normalito o muy bajo. Como todo.
Vivimos con el sueldo de Sheila
Creemos que la clave de nuestro ahorro está, principalmente, aquí.
Desde que empezamos con este proyecto vital, tomamos la decisión de hacernos a la idea que tenemos que vivir con el sueldo de Sheila. Que mi sueldo es íntegro para ahorro e inversión.
Es decir, en cuanto yo cobro, la parte destinada a inversión va al broker directamente, y el resto se queda en el colchón. Que a pesar de tenerlo formado, seguimos aportando como si de un fondo de inversión se tratara. ¿Por qué? Pues porque si vivimos tranquilos con 1 año de gastos cubierto, imaginad con 2 o 3. Y también porque cuando el sueldo de Sheila no llega para «vivir» un mes, tiramos de ahí para completar.
Por último, cuando se trata de gastos grandes (vacaciones, ahora preparativos de la boda, viajes…) también tiramos de aquí. ¿Quiere decir que estamos tocando el colchón cada dos por tres? Pues no. Tocamos la parte que excede del colchón y que está para estas cosas.
Dicho esto, el hacernos a la idea de que vivimos con el sueldo de Sheila nos hace estar muy pendientes de nuestra economía doméstica. Esto no quiere decir vivir a oscuras y pasar frío para no gastar. No. Esto quiere decir que, si tenemos que hacer algún gasto superfluo y el sueldo de Sheila de ese mes no da, lo aplazamos al siguiente. Y así hasta que los números dan.
¿Qué consideramos nosotros gastos superfluos? Pues por ejemplo, llevamos varios meses queriendo sustituir uno de los discos duros de nuestro NAS que se nos ha estropeado. ¿Es necesario? No, porque aún tenemos espacio en el que nos queda sano. ¿Nos vendría genial tenerlo? Pues sí, pero como no es un gasto necesario como el alquiler o la luz, podemos aplazarlo perfectamente para el mes siguiente. ¿Podríamos comprarlo ahora mismo? Sin ningún problema, pero entonces tendríamos que cogerlo del exceso del colchón y estaríamos traicionando nuestra estrategia.
«Pues que tontería. El dinero está para gastarlo y solo se vive una vez. Total 80-90€ en vuestro caso, no es nada». Estamos de acuerdo, pero actuar de este modo nos haría más propensos a hacerlo más a menudo con cualquier otra cosa. Y es esto lo que precisamente queremos evitar. Es una cuestión de prioridades.
Esta actitud mental nos obliga a optimizar el gasto y establecer muy claramente las prioridades: Alquiler vs. gadget tecnológico, luz vs. blanqueamiento dental o disfrutar del camino vs. renovar armario porque sí. Dicho esto, nos pegamos nuestros caprichos de vez en cuando, que para eso lo ganamos. Solo que esto, en lugar de ser una tónica como podría serlo, es una excepción.
Eficiencia en el gasto pero con cabeza
La eficiencia en el gasto está muy bien, pero creemos que hay que hacerlo con cabeza. Crearnos agobios innecesarios con el dinero es tontería. Si un mes se han disparado los gastos por el motivo que sea (nos hemos pasado con el agua, luz, butano, imprevisto pequeño…), lo cogemos del excedente del colchón y listo.
Si no estamos dispuestos a renunciar a disfrutar del camino para maximizar el ahorro, como para andar comiendo aire los últimos días del mes con tal de ahorrar más. Hay que tener una estrategia y seguirla, pero no ser esclavo ni talibán de la misma. Y por supuesto, hay que ser muy consciente de dónde está la línea que separa el ser ahorrado de ser un tacaño.
No tenemos gustos caros
Es la otra clave principal. No tenemos gustos caros y eso se nota en el bolsillo. Supongo que venir de donde venimos, ayuda.
Vamos a comer o cenar fuera bastante, pero no somos de restaurantes caros. Somos muy fans (demasiado) del Foster’s Hollywood, y vale, es más caro que McDonalds o Burger King, pero tampoco son mariscadas o comidas de 100€. Ni tampoco salimos a comer o cenar todas las semanas.
No bebemos alcohol (salvo una copita de Amaretto muuuuy de vez en cuando) y no nos gusta la noche, por lo que, cuando salimos por la noche (de higos a brevas) apenas gastamos.
Tampoco somos derrochones ni materialistas. A Sheila le gusta la ropa pero solo se compra lo imprescindible. No es de estrenar modelito todos los meses o de estar continuamente comprando ropa, por ejemplo.
En mi caso, me gusta mucho la tecnología pero siempre busco la mejor relación calidad-precio. Por ejemplo nuestros teléfonos son un OnePlus 2 (primeros modelos) y un Xiaomi Redmi 4. Otro ejemplo, a Sheila se le murió el Macbook que tenía y compramos un portátil chino por 180€. Para lo que lo necesitaba y usaba, de sobra. ¿Podríamos tener un iPhone o Samsung Galaxy S10 cada uno? Pues sí, pero no lo necesitamos. Cuestión de prioridades. Una vez más.
Yo me compro juegos de la Play de vez en cuando. Tengo una lista de deseos donde incluyo todos los que quiero. Cuando me toca compra (freak!!), miro la lista y elijo el más barato de ellos. Total, quiero jugarlos todos, me da igual si es el que acaba de salir (60€) o el que salió hace 3 años (12€).
Nosotros somos más de gastar en entradas de espectáculos (teatro, conciertos, Broadway, Cirque du Soleil…), eventos deportivos (Partidos de fútbol, NBA, NFL…) y viajes. Nos gusta mucho viajar y cuando lo hacemos intentamos no privarnos de nada. Preferimos pillar un hostel cutre (con un baño privado y una cama, nos vale) y asistir a un partido de los Knicks, a pillar un hotel de 3 estrellas y quedarnos sin vivir esa experiencia, por ejemplo. Prioridades. Y nosotros las tenemos muy claras.
No tenemos cargas de ningún tipo
Como bien sabéis vivimos de alquiler, por tanto, no tenemos hipoteca. Además, no tenemos hijos (todavía) y le tenemos especial alergia a deber dinero a nadie, así que no tenemos deudas tampoco.
Esto, evidentemente, nos pone en una magnífica posición para maximizar el ahorro. Y esperemos que sea así durante varios años todavía. Ya que, menos el tema de los hijos, no tenemos intención de cambiar nuestra situación a corto/medio plazo en ninguno de los topics mencionados.
Hemos aprendido a predecir los gastos
Aunque los imprevistos no se pueden predecir (por eso se llaman imprevistos), sí hemos aprendido a predecir los gastos grandes. Y sobre todo a prepararnos ante ellos.
Cuando estamos preparando un viaje o las siguientes vacaciones, nos sentamos varias horas a decidir qué ver y hacer. Además, estimamos el coste aproximado siempre tirando por lo alto. Y por si esto fuera poco, trazamos un plan para acometer ese gasto siempre tratando de no tirar de colchón. Es decir, que el gasto provenga del ahorro mensual hasta la fecha del evento sacrificando primeramente, como es lógico, la inversión (destinando más dinero al excedente).
Despedida
Como veis, nuestra tasa de ahorro viene dada principalmente por la idea mental de vivir con un solo sueldo, vivir por debajo de nuestras posibilidades y por no ser demasiado materialistas. Evidentemente nuestra posición es cómoda pero no es algo que nos ha llovido del cielo. Hay que ponerlo en perspectiva.
Además de nuestra formación, experiencia y decisiones personales en un determinado momento, queremos pensar que estamos haciendo un buen trabajo de previsión y planteamiento. Nuestra mentalidad podría ser, perfectamente, la de «tenerlo todo y ya, que para eso trabajo y tengo un dinero ahorrado». Sin embargo, preferimos pecar de cautos. Ojo, que no de ratas, tacaños, avaros o cualquier otro sinónimo que se os ocurra. Os podemos asegurar que no vivimos en una cueva metidos, tan solo no vivimos rodeados de lujos innecesarios y no tenemos gustos caros.
Y vosotros…¿Dónde creéis que está la clave para tener una tasa de ahorro alta? ¿Creéis que es más importante tener unos ingresos muy altos o unos gastos muy bajos? ¿Sacrificaríais disfrutar del camino por aumentar el ahorro?
Si te ha gustado, por favor, puntúa el artículo con las estrellas de abajo y/o compártelo.
No te olvides de suscribirte al blog para no perderte nada de lo que publicamos. También puedes seguirnos en Twitter donde comentamos casi a diario. Sigue nuestra faceta más personal en Instagram.
Poco a Poco…
Veo que hay muchas horas de trabajo y mucho sacrificio por vuestra parte para llegar «lo antes posible» a la independencia financiera. Lo cual tiene un mérito tremendo. Tenéis súper claro el método, el proceso, los números para trazar el camino, y así nos lo transmitís a los que os leemos. Pero me he dado cuenta de que como lector no sé nada sobre vuestra meta. Si la tenéis igual de clara y si simplemente preferís no compartirla públicamente.
Yo por mi parte es un tema que no tengo todo lo claro que me gustaría. Me refiero a visualizar las cosas que llenarían mi tiempo y el de mi pareja cuando no tuviésemos que trabajar. También imaginarme lo bien o mal que lo llevaríamos si pasásemos aún más tiempo juntos y con más tiempo libre. He visto que varios IFs que sigo que han acabado volviendo a trabajar, que se han divorciado posteriormente o han comentado que acaba resultando más duro de lo que a priori esperaban. Me preocupa que si me llegase «demasiado jóven» pudiese acabar resultando un problema más que una bendición. En contraposición me impacta un poco al veros tan jóvenes yendo con tanta prisa dirigiéndoos hacia una meta que, al menos en lo que transmitís públicamente, no parece que tengáis tan definida como el proceso.
Buenas Keko,
La verdad es que no hacemos ningún sacrificio como tal. Es decir, no nos privamos de nada por invertir, más bien todo lo contrario. Si hemos dado esa impresión, pedimos disculpas. También es cierto que esta entrada es de hace casi un año y nuestra cartera ha crecido muchísimo desde entonces. Ahora estamos un poco más relajados. De hecho, cada vez nos despreocupamos más. Hemos cogido velocidad de crucero.
La meta la hemos comentado muchas veces, aunque quizás no la hemos detallado en una entrada. No es otra que poder decidir qué hacer con nuestro tiempo. El primer milestone es que nuestros divis anuales cubran nuestros gastos anuales. En ese momento, tendremos que pensar cual será el siguiente paso.
Siempre hemos comentado que, en mi caso particular, no tengo tan seguro que el día que sea IF deje de trabajar. Porque no es lo mismo ingresar X en dividendos que cubren tus gastos, a ingresas X por 2 gracias a tu nómina. Lo que sí creo es que cuando llegue ese momento, tendré mucha más libertad de movimiento: no aguantar ciertas cosas, pedir reducción de jornada, montar mi propio negocio, trabajar como freelance cuando me apetezca… Lo que pasa es que como aún estamos lejos de esa fase, no tiene mucho sentido plantearse nada porque las condiciones que tendremos en ese momento, serán muy diferentes a las de ahora.
No entiendo muy bien a lo que te refieres con meta. Buscamos la IF. Para nosotros IF es que tus ingresos pasivos cubran todos tus gastos. Cuando lleguemos a ese punto, veremos cuáles son los siguientes pasos. Creo que es algo que nadie, sin haberlo vivido antes, puede predecir con seguridad.
Gracias por pasarte y comentar.
Un saludo!!
yo lo primero que hice fue comprar el piso,quiza influenciado por mis padres y entorno familiar,pagado el piso me puse ahorrar y invertirlo en acciones que dieran dividendos,me parecia que me daban algo,ahora mismo pago todos los gastos de la casa,luz,agua,ibi,comunidad,pero no da para mas,el sueldo a comer salidas y seguir ahorrando para comprar mas acciones,a fin de año iba cobrar 2000 euros extras de dividendos y antes de cobrarlos me he comprado acciones del santander,al verlas tan baratas,error por mi parte,siempre mejor comprar cuando tienes el dinero,como estaba a 3,40 decidi hacer eso y salir de mi logica de ahorro,bueno asi a grandes rasgos es lo que hago,tambien digo que la gente se prepare y estudie antes de invertir en bolsa,los sacrificios quiza no valgan la pena,un saludo para vosotros ipp y que os sigan yendo tan bien las cosas
Muy buenas Ramon,
¡Muchas gracias!
Totalmente de acuerdo en que antes de lanzarse hay que adquirir un mínimo de conocimientos. Sin embargo discrepo en que quizás no valga la pena. A largo plazo, la inversión en bolsa no solo merece la pena, sino que debería ser obligatoria. Por suerte, iremos viendo esto cada vez más en el futuro cercano. Hace muy poco tiempo era impensable escuchar que el sistema actual de pensiones tenía los días contados, ya es algo habitual de escuchar.
Gracias por pasarte y comentar y enhorabuena por esos divis!
Un saludo!!
Hola pareja, os sigo desde hace poco y he de deciros que me encanta vuestra filosofia y por supuesto vuestro blog e IG. Yo también estoy siguiendo la misma estrategia de buy&hold y reinversión de dividendos aunque estoy empezando (conozco la bolsa hace tiempo pero antes compraba y vendía sacándome una plusvalía) hasta que tras leer varios libros cambié la estrategia para llevar algún día a la IF, aún queda un largo viaje..
Me surje una duda cuando habláis del colchón de ahorro. ¿Qué parte destinais a este colchón? No me refiero mensual, sino cuanto acumulasteis hasta completarlo (imagino que puede ser al equivalente a un año sin trabajar).
Un saludo.
Muy buenas Dividendos,
Muchísimas gracias por seguirnos y tus palabras 🙂
Nosotros nos marcamos como objetivo de colchón 8 meses de GASTOS. He puesto gastos en mayúscula porque es la clave. Lo que nosotros buscamos con el colchón es que cubra nuestros gastos durante X tiempo si no se recibe ningún otro ingreso. No los ingresos que obtenemos ahora mismo.
Una vez llegamos a esa cifra, redujimos el dinero destinado al colchón para aumentar la inversión. Pese a llegar al objetivo seguimos ampliando colchón para aumentar nuestra red de seguridad e, indirectamente, sirve como ahorro extra para futuros gastos grandes (comprar casa, cambiar coche…) o ante una bajada grande de la bolsa, acumular compras como ya hicimos a principios de este año.
De todos modos, conforme aumentas tus ingresos por dividendos, el colchón se hace más prescindible, pues ya tienes unas rentas pasivas que tendrías igualmente aunque te quedaras sin trabajo.
Al final es sentirse cómodo con lo que tienes y la situación de cada uno. Hay gente que prefiere tener 1 año, otros 3 meses y hay gente que si no tiene 2 años cubiertos, no está tranquila.
Gracias por pasarte y comentar.
Un saludo!!
Hola de nuevo 🙂
Coincido con que el colchón esté enfocado a los GASTOS, en mi caso tengo que ampliarlo (también me voy a casar el año que viene y por ello no puedo incrementarlo mucho este año). Intentaré llegar a tener 8 meses cubiertos e incluso a un año y ya después, como bien dices, teniendo dividendos altos mensuales nos podemos cubrir mejor.
Seguimos leyéndonos.
Saludos.
Buenas,
Enhorabuena por esa boda. Ya somo unos cuantos los que pasamos por vicaría este año o el siguiente jjejeje.
8 meses es la cifra que nosotros nos marcamos por nuestra situación particular y objetivos futuros. Si estás cómodo con esa cifra, perfecto, pero no la tomes como referencia de nada jejeje.
Un saludo!!
Muchas gracias e igualmente 🙂
Saludos y enhorabuena nuevamente por el blog.